TELL NORTE NOVIEMBRE 2018
44 tell. cl Querías ayudar, pero no sabías cómo… Exacto. Por eso, cuando dos de mis mejores ami- gos me dijeron “bueno, hagamos algo juntos”, todo empezó a fluir. Hoy ya nos acercamos a los dos años de funcionamiento con más de cien pa- cientes operados. ¿Cómo eligen a los pacientes que serán interve- nidos? Las personas se inscriben y les hacemos una pequeña entrevista. Les pedimos que nos trai- gan todos sus antecedentes y exámenes. Tra- tamos de dar respuestas satisfactorias a todos quienes acuden a nosotros. Queremos que los pacientes se sientan realmente bien atendidos. La medicina es un servicio que debe entregar un trato digno, además de empatía y una calidad técnica de excelencia. ¿Cuáles son las próximas metas? Queremos lograr posicionarnos como fundación en cuanto a lo administrativo. De esta forma, po- dremos recibir aportes de empresas u otros par- ticulares para aumentar el número de pacientes. Sabemos que en nuestro rubro las necesidades son infinitas y por eso queremos crecer. ¿Crees que aún falta mucho para lograr un acce- so igualitario a la salud? Definitivamente, sí. No hay ningún sistema de salud que sea perfecto, pero todas las organiza- ciones están formadas por personas y somos las personas quienes tenemos que mejorar nuestra No hay ningún sistema de salud que sea perfecto, pero somos las personas quienes tenemos que mejorar nuestra forma de hacer las cosas. Sé que hay mucha gente que quiere marcar una diferencia. A todos ellos los invito a sumarse”, Mc John Vicuña. forma de hacer las cosas. Sé que hay mucha gente a la que le ocu- rre lo mismo que a mí y que quiere marcar una diferencia. A todos ellos los invito a sumarse. ¿Cuál es tu principal sensación al hablar de Manos que Ayudan? Agradecimiento. A la hermosa familia que tengo junto a Romiely Blanco, que también es médico y me apoya en todo, y mis hijos Claudio y Maximiliano. A mis padres, Claudio y Leonor, por su inspi- ración. A mi equipo de trabajo, a mis amigos y socios. Y claro, a mi abuelo. Me acuerdo mucho de él y probablemente la fundación tie- ne que ver con el orgullo que podría sentir por verme realizado, feliz y haciendo algo por la comunidad, algo que esmás grande que cual- quier cosa, algo de lo que espero mis hijos se sientan orgullosos. LA MIRADA DE LABBÉ La premisa de Fundación Manos que Ayudan es ofrecer tratamien- tos quirúrgicos a pacientes con ciertas condiciones de vulnerabi- lidad. Existen ciertas patologías que mantienen listas de espera que resultan eternas, lo que implica una mala calidad de vida para quienes las sufren y una situación familiar que se torna compleja. Para esos pacientes es que se busca la forma de subsidiar sus cirugías y, además, ser avales para gestionar sus ingresos a las clínicas privadas. “Si deben pagar algún costo asociado a pabello- nes, la fundación les da un crédito blando y todo lo demás lo paga la fundación”, relatan.
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