Viña julio 2018
Hemos trabajado en varios proyectos con mi hermana y nos llevamos muy bien, nuestras carreras se complementan. Además, mi hija Amelia, junto a su curso del colegio, puso la voz para la película; y mi hijo Martín la voz del nuevo tráiler, eso lo hizo mucho más especial para todos”. EL JUEGO DE LAS HABAS “El juego de las habas es un juego tradicional mapuche y se me ocurrió este mundo ficticio, en el cual seis niños de distintas etnias (mapuche, aymara, guaraní, selknam, rapa nui y pehuen- che) interactúan en una aventura desde la selva al altiplano, en los lugares en que ellos vivían, pero como si fuera una gran ciudad”. ¿Quiénes son estos niños? Los personajes, sin tratar de estereotiparlos, poseen ciertos elementos de cada cultura. El niño mapuche es muy inquieto, peleador, y aventurero. El guaraní es un niño cantor que baila y conoce mucho de hierbas medicinales. La niña aymara es reflexiva, más tranquila y que tiene la facultad de transformarse en un águila. El niño selknam es fuerte, que tiene un tema corporal potente como su cultura. La niña pehuenche anda en las montañas persi- guiendo ñandúes con sus boleadoras; y la rapa nui es recolectora. ¿Cómo interactúan? En el libro y la película, Lican encuentra el juego de las habas y empieza a buscar a alguien con quien jugar, pero cada uno de ellos le da una connotación distinta a estas semillas. Uno piensa que son para comer y la echa a la sopa, otro las mete a la maraca para hacer un instrumento musical, otro se adorna el cuer- po… es decir, un mismo elemento cada cultura lo interpreta de manera diferente. ¿Cuánto te demoraste en crear la historia? Alrededor de un año, investigué y estudié mucho y me asesoré por un amigo antropólo- go, Miguel Chapanoff, director del Museo Regional de Temuco, que me fue corrigiendo para que todo tuviera coherencia. También trabajé con el mapuche Lientur Alcaman, revisor de los contenidos históricos. Cuando estábamos presentando el Fondo Audiovi- sual (convocatoria 2016) en paralelo postulé al Fondo del Libro y también me lo gané. Fue increíble y muy desafiante, pues tenía muy poca experiencia en este tipo de fondos, por lo que nos demoramos dos años en tener todo listo. Esta es una animación tradicional, ¿por qué esa elección? Quería que el corto fuera una animación cua- dro a cuadro. No me gusta mucho el 3D; por ejemplo, si ves a la protagonista de Zootopia o Anna de Frozen , tienen la misma cara y sonri- sa. Es un mismo modelo que se va repitiendo. Este es un trabajo más clásico y cercano, además yo vengo del mundo de contar histo- rias y no de lo audiovisual. Debía ser un refle- jo de esa propuesta. Es un proceso mucho más largo… Así es, la animación dura cinco minutos y medio y tiene ciento veinticinco planos. Cada plano son de diez a veinte cuadros que se dibujan cuatro veces distintas. Y esas cuatro veces tienen correcciones. Es muchísimo. Trabajamos con doce animadores y un equipo muy dedicado. Además, fuiste trabajando el corto y el libro en paralelo… Sí, pero el libro salió antes que la película, porque me gané otro fondo para editarlo con Altazor. Allí ocupé la base de los diseños de Lea, pero con las ilustraciones de Gabriel Aiquel, pues quería una textura y pintura acor- des al papel. Este se lanzó en octubre del 2017 y la película en mayo de este año. ¿Cómo fue trabajar en familia? Hemos trabajado en varios proyectos con mi hermana y nos llevamos muy bien, nuestras carreras se complementan. Además, mi hija Amelia, junto a su curso del colegio, puso la voz para la película; y mi hijo Martín la voz del nuevo tráiler, eso lo hizo mucho más especial para todos. ¿Dónde están presentando el cortometraje? Ya lo lanzamos en Viña del Mar, Santiago y también apareció en el Festival Anima Latina 2018 de Argentina. El 23 de agosto estará en el Festival Ojo de Pescado de Valparaíso, den- tro de la competencia oficial. Pasará alrede- dor de un año en distintos festivales y luego quedará online . HISTORIAS PARA TODOS “Mi sobrina está estudiando periodismo en la Universidad de Chile y es la encargada de inclusión; gracias a ella empecé a darme cuenta de la gran falencia que hay en Chile respecto a material inclusivo para sordos y ciegos... hoy sólo existen nueve video libros en todo el país y realmente es una pena, porque lo niños no tienen qué leer. Como me gusta investigar me acerqué a la Escuela de Sordos de Valparaíso y conversé con ellos mi idea de colocar subtítulos descriptivos en el cortometraje. Ellos me guiaron y agradecieron el interés, pues muchos 33 tell .cl
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