Viña julio 2018
paralelamente a su profesión, la cual nunca ha dejado de ejercer—, pues a lo largo de los años ha recibido diferentes distinciones literarias en concursos de la Fundación Prodemu, Cuentos Campesinos, Cuentos Revista Patrimonio Cultu- ral; Santiago y Valparaíso en 100 palabras, entre otros. “Me comenzó el bichito de volver a escribir y justo en ese tiempo estaba trabajando con mi hermana Lea, que tiene una hermosa colección llamada Orígenes: muñecos educativos con la temática de pueblos precolombinos. Ella diseñó personajes de cada etnia de Chile y me pidió a mí que trabajara el texto explicativo de cada uno. De ahí nació la inspiración de crear una historia que los uniera, dónde niños de diferentes cultu- ras jugaran y compartieran”. Se animó y postuló a un fondo de CORFO, prime- ro con la idea de hacer una serie animada que luego derivó en un cortometraje. Comenzó a armar los guiones; su hermana, que es diseña- dora gráfica, a crear los nuevos personajes, y a convocar al equipo que contó con la colabora- ción de la productora de cine Adela Cofré, y los animadores Carlos Céspedes y Sebastián Tupper que fueron parte de un grupo de veintitrés profe- sionales entre ilustradores, músicos, entintado- res, voces, etc. Aunque no quedaron selecciona- dos, presentaron el proyecto al Fondo Audiovi- sual del FONDART y este sí se lo ganaron. El juego de las habas es un juego tradicional mapuche y se me ocurrió este mundo ficticio, en el cual seis niños de distintas etnias interactúan en una aventura desde la selva al altiplano, en los lugares en que ellos vivían, pero como si fuera una gran ciudad”. “ Lican era un niño mapuche que vivía en un pueblo en medio del bosque en lo que ahora es el sur de Chile. Pero no el Chile que conocemos, sino uno que existe desde hace seiscientos años atrás. Antes que llegaran los españoles. Antes de los televisores. Antes de casi todo lo que conocemos. Pero en cambio, había árboles, monta- ñas, agua y animales… Y por eso los niños de entonces no tenían que salir de vacaciones para bañarse en el río, ir a la playa o escalar una montaña. Vivían así”. De esta manera comienza Lican y el juego de las habas , ganador del Fondo del Libro y La Lectura en las líneas de Creación y Apoyo a la Industria y la primera obra infantil de la periodista Natacha Valenzuela López; viña- marina y apasionada escritora que a través de su interés por la literatura comenzó a relacionarse con el mundo de la inclusión. Mamá de Martín (6) y de Amelia (11), hace unos tres años sintió que sus hijos ya estaban más grandes como para retomar algunos proyectos — 32 tell. cl
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