TELL NORTE SEPTIEMBRE 2019
32 tell. cl En todo este proceso vimos las potencialidades de La Serena y el tiempo nos dio la razón”, Christian Steinlen. Fue una época fructífera y el negocio se hizo ren- table En ese entonces, nos preocupamos de trabajar en asociatividad con otros hoteleros para promover y desarrollar el turismo de la ciudad. Se dieron mu- chas luchas y poco a poco fuimos logrando que La Serena se transformara en un destino turístico. ¿Pese a esto, cree que a la Avenida del Mar le fal- tó mayor planificación? Esto se hizo con la mera voluntad y con la deci- sión de algunos hombres de apoyar la gestión de un alcalde. No hubo mayores recursos y tampoco una visión para diseñar esta avenida. En ese tiem- po esto no se notaba, pero hoy, sí lo vemos. En el Hotel Canto del Mar trabajamos durante cuarenta años y, el año pasado, decidimos vender. ¿Qué los llevó a tomar esta decisión? Estimé que era un tiempo más que suficiente. Fueron cuarenta años sin vacaciones, entregados absolutamente al trabajo porque este rubro es así. Dos meses después de que vendimos el hotel, mi señora se enfermó y es que lamentablemente uno propone, pero Dios dispone. SANTA BÁRBARA Tras una lenta recuperación, Edith Avendaño saca fuerzas para mantenerse activa y afirma que aún Fueron pioneros en el rubro hotelero y en medio de la nada Y muchos nos tildaron de locos, sin embargo, las cabañas fueron todo un éxito. Otro de los pioneros fue Giorgio Alziary, quien cons- truyó las cabañas Les Mouettes y más tarde, la constructora de Guillermo Castro levantó los primeros tres edificios al norte del sector Canto del Agua, entonces hicimos las gestiones para cons- truir un edificio de ocho pisos, al lado sur de nuestras cabañas. Estamos hablando de principios de los noventa, cuando comen- zaron a aparecer varias inmobiliarias y se fueron sumando otros edificios de departamentos. Es entonces cuando deciden vender el terreno de las cabañas Canto del Agua Las vendimos a Guillermo Castro y a cambio nos construyó el edi- ficio del Hotel Canto del Mar, cerca del faro. En todo este proceso vimos las potencialidades de La Serena y el tiempo nos dio la razón. Las carreteras se mejoran, aparecen automóviles con característi- cas más modernas y vimos que le destino que debía desarrollarse en el norte era la ciudad de La Serena.
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