TELL NORTE FEBRERO 2019

Mi padre se dedicó completamente al arte y jamás paraba de trabajar, porque incluso los momentos de ocio los convertía en una oportunidad para reflexionar sobre cualquier tema, no solamente de arte, sino sobre la vida, la familia, el universo, todo. Hoy en día, las personas no se dan permiso para reflexionar. Todos tienen que producir y producir, y aburrirse no está permitido”. que mi padre siempre estuvo ahí para nosotros, aún con todos los problemas que significa trabajar en el arte. Tu mamá también partió muy joven ¿Cómo viviste esa época? Creo que ese tipo de cosas no se superan, sólo se aceptan. Siem- pre fuimos y seguimos siendo unidos. Cuando a mi mamá le detec- taron cáncer, yo vivía en Santiago y dejé la pega y me fui a Antofa- gasta inmediatamente. Mis hermanos estaban muy chicos todavía, pero juntos nos hicimos cargo. Todos, uno al lado del otro. La verdad es que enfermedades como esa son muy complejas y dolorosas a nivel físico para la persona que la tiene y también para quienes la rodean. Y si la familia no es unida, peor todavía. Por suerte nos aferramos unos a otros para seguir adelante, pero sí fue un golpe fuerte. Mi mamá tenía cincuenta y dos años, era muy joven cuando partió. En ese contexto, la figura demi abuela se transformó en fun- damental parami papá y para nosotros. Se llamaba Alba Rodríguez. Ella le devolvió la vida a toda esta familia. ¿Cuál fue la mejor lección que te legó? Tiene que ver con el ser consciente del momento que se vive y cui- darse en lo físico y en lo emocional. Hasta el último día me dijo: “tienes que cuidar tu mente”. Y por supuesto, gracias a él aprendí a disfrutar de la familia, de los amigos. No hacer tantos planes y actuar cuando hay que hacerlo. HEREDERO “Mi papá me dijo que estaba súper tranquilo con su vida: había he- cho lo que había querido, había pintado lo que había querido pintar. Estaba tranquilo con la idea de morir y satisfecho con lo vivido”, recuerda André. “Siempre supe que mi papá era un pintor poten- te y eso es lo que más me enorgullece como hijo”. Para rescatar y difundir el legado de Salva, André está preparando una serie de proyectos ligados al arte nortino. ¿Cuáles son tus proyectos más próximos? Tengo varios corriendo en paralelo. Lo primero que descubrí es que al ordenar cronológicamente el trabajo de Salva, se evidencia la evolución de su obra. Son periodos muy marcados y eso me gusta- ríamostrarlo en una exposición. También quiero escribir una biogra- fía de mi papá, con los escritos que tengo, las no- tas y grabaciones. Tengomuchomaterial y fotogra- fías. Guardé y escaneé todo lo que pude y todavía me queda mucho más. Otro paso sería restaurar sus murales y hacer un segundo libro, que incluya fotografías de pinturas nuevas que creó después de recorrer junto a un tío, lo que bautizaron como la ruta de Van Gogh, donde conocieron todos los museos y galerías que pudieron. ¿De qué se trataría el segundo libro? Del arte en el norte. De la generación de mi pa- dre y de algunos que le siguen, porque al ser un medio pequeño, todos se conocen y comparten historias similares de cómo ser artista en esta parte del país. Siempre me ha parecido que vivir del arte es una hazaña. Sobre todo quienes man- tienen la rigurosidad que se requiere para hacer un buen trabajo. Me saco el sombrero por quienes han logrado cimentar una base para los artistas nuevos y documentar sus experiencias, para que sean algo así como material de consulta, es el aporte que quiero entregar. Espero que al leer el li- bro o ver el documental se sepa quiénes son estos personajes, que existan antecedentes en internet y que las generaciones nuevas conozcan a estas personas que se la jugaron por poner en valor el trabajo artístico. ¿A ti te costó entender esto de la vocación de ar- tista? Cuando era chico quizás, pero hay cosas que uno va descubriendo con los años, vas analizando y re- componiendo. Ser artista es tener algo que decir. Para eso hay que nutrirse, motivarse, investigar, estudiar constantemente. Mi papá podía estar una tarde completa frente a un lienzo. Hacerlo fe- liz era sencillo, porque él con la tela, las pinturas y un cigarro era feliz. Era como si se ganara el Loto todos los días. 47 tell. cl T

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