TELL CONCEPCION DICIEMBRE 2019
64 tell. cl urgente, todos los proveedores eran locales. Yo, por si acaso, te- nía plan A, B y C. Pero afortunadamente, funcionó de inmediato. Tenía el convencimiento total de que así sería y resultó. La inno- vación es pasión pura. Así desarrollé mi primer sistema de control de olores con gran éxito. TERREMOTO Como para tantas personas, el sismo del 27 de febrero de 2010 marcó un antes y un después en la vida de Alejandro. El sistema de tratamiento de olores estaba funcionando perfecto, ya había instruido a los operadores y aunque seguía yendo todos los días a supervisar, veía que todo marchaba bien. Incluso, se disponía a mejorar su innovación (“siempre se puede”, explica), cuando, tan solo dos semanas después del inicio de las operaciones, ocurrió el terremoto. Como era su creación, fue una de las primeras visitas que hizo apenas pudo; necesitaba saber el estado de su sistema. “Encon- tré los estanques destruidos, los lodos desparramados, e incluso habían entrado a saquear la planta. Se habían llevado los bido- nes químicos, pensando que eran quizás qué. Pero una de las pocas cosas que seguía en pie era mi equipo. Después arreglaron los estanques, volvió a funcionar todo, e incluso me lo compraron para otras plantas. Y no solo eso, ¡hasta me lo copiaron! Porque no lo patenté a tiempo y realmente era una buena idea. De he- cho, si hoy hay plantas que siguen expeliendo malos olores es solo porque se niegan a hacer funcionar el sistema todos los días a cada minuto, que es para lo que está hecho”. los que él había trabajado se habían tomado la calle aledaña protestando por los malos olores. “Llamé al jefe de planta de Essbio para ver si podía ayudar en algo, y me pidió que lo ayudara a encontrar una solución y así lo hice”. ¿Cuál fue la propuesta? Se trataba de un sistema de aspersión con un químico especial que encapsulaba las partícu- las de gas, es decir de mal olor, y además le daba un buen aroma. En eso me basé. Eléc- tricamente, los gases tienen una carga nega- tiva y lo que rociaban estos aspersores tenía una carga positiva. Esto hace que se forme una macromolécula y que precipite, entonces se logra encapsular. Físicamente, consistía en un estanque al lado de aquel donde se iba a aplicar el tratamiento, que contenía el quími- co y el sistema de bombeo. Básicamente, era como regar el estanque de donde emanaban los olores. ¿Y funcionó de inmediato? Estaba nervioso, porque en teoría funcionaba, pero como era algo que no existía, no sabíamos si de verdad se iba a lograr. Además, el requeri- miento fue ponerlo en marcha lo antes posible, por lo que tenía que comprar los equipos para fabricar el sistema. Además, como era algo tan
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