TELL CONCEPCION DICIEMBRE 2019
3 1 tell. cl Sin embargo, hubo otro problema posterremoto que le preocupó más: la falta de agua. “Caí en cuenta de que yo tenía que ver con eso, era mi trabajo, pero no tenía la respuesta de dónde sacar agua en una emer- gencia. Mis vecinos, como saben a qué me dedico, acudían a mí para buscar respuestas y no las tenía”. Como tenía relación con las personas de Essbio, le solicitaron a Alejandro coordinar la entrega de agua potable. “Mi labor con- sistió en ir a la planta que está a un costado de la iglesia La Candelaria, llenar estanques de mil litros y repartirlos entre las personas de San Pedro de la Paz. Así estuvimos hartas sema- nas hasta que llegó el agua. Pero ya tenía la inquietud de que debía estar preparado para una próxima vez”. ¿Y qué hiciste? Entre que venía la COP25 y la conmemoración de los diez años desde el 27F, me inspiré para crear un químico que potabiliza el agua. No fue fácil, hubo mucho de ensayo y error, cientos de mues- tras, hasta dar con la fórmula precisa. Esto no significa solamente aclarar, para eso existen diversos productos. El mío, en cambio, la potabiliza en relación con los parámetros de la Norma 409. ¿En qué etapa está el producto actualmente? Lo presenté a diferentes autoridades; diputados, personas re- lacionadas con medioambiente de las municipalidades de Con- cepción y San Pedro de la Paz, y de la Seremi de Medioambien- te, recabando muchas opiniones positivas. Incluso, tuve gran éxito al presentárselo a distintas ramas de la seguridad civil. Sin embargo, en un primer intento no obtuve el financiamiento público que esperaba por una razón irrisoria: me pedían reve- lar la fórmula. No caeré de nuevo en el mismo error por lo que empezaré prontamente los trámites para patentarla y seguiré en búsqueda de fondos. Mi sueño es fabricarlo aquí mismo, en esta zona, para el resto del mundo. Que no dependamos de nadie más que de nosotros mismos. ¿En qué se utilizarían estos fondos exactamente? En primer lugar, necesito investigar si la misma fórmula funcio- na para distintas aguas, porque yo las probé con los cuerpos de agua de la intercomuna de Concepción. Quizás se necesi- tan distintas concentraciones. Me encantaría que me apadri- nara una empresa, obtener el permiso sanitario y empezar a fabricar, porque no sabemos cuándo puede venir un desastre. Recordemos que en la zona no solo hemos sufrido terremotos, sino también tsunamis, incendios, y ahora hasta tornados, y debemos estar preparados. Desde muy temprana edad sentí las ganas de ayudar a mejorar los procesos productivos”. T
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