TELL CONCEPCIÓN ENERO 2019

47 tell. cl T Les debemos un acto de reparación histórica a los mapuches, que de ser un pueblo independiente, hasta fines del siglo XIX, han sido sometidos de manera bárbara por el Estado”. FRANKIE Y LOS SICODÉLICOS Antes de fundar Congreso con los hermanos Sergio, Patricio y Fernando González –que venían de Los Masters, un cuarteto que versionaba a The Shadows— Francisco era conocido como Frankie Sazo, uno de los integrantes de Los Sicodélicos. La banda hacía covers de los Beatles y los Roling Stones, y aparecía en un programa diario que se llamaba Go-in.Go , al estilo de los Monkeys, en Esta- dos Unidos. “Nos creíamos los Beatles. Éramos atorrantes. Yo tenía quince años y tocaba el bajo, pero era un chiste. Siempre he tenido la suerte de rodearme de gente que toca y hace las cosas mejor que yo”, dice con modestia sincera, aunque sus letras están en el corazón de lo que es Congreso, al igual que el trabajo del composi- tor Sergio Tilo González. ¿Y qué tenían de sicodélicos? Nada. No experimentábamos con drogas. Éramos muy chicos y, además, de Quilpué. Sintonizábamos más con el flower power , la moda, los colores, que con los sicotrópicos. Congreso cumple cincuenta este año. ¿Cuál ha sido el secreto para permanecer juntos tanto tiempo? El cariño. Esto es casi como un matrimonio: hay que soportarse y someterse a la idea colectiva. Lo que importa es el producto final, no el ego de esto lo hice yo. A veces hay disputas, pero lo pasamos bien. La gracia es no tomarse nunca en serio. La humildad... Con Congreso vivimos una especie de presente eterno. Y ahora están en un momento de la celebración... Sí, vamos a celebrar con cincuenta recitales e invitados sorpresa. Acá, en Valparaíso, vamos a presentarnos en el Rockódromo (que se realiza desde el 31 de enero hasta el 3 de febrero). El nuevo disco, La canción que te debía , ¿qué representa para Con- greso? Yo creo que representa una etapa muy madura, con varios estilos y formas musicales, y varios tipos de letras. Les cantamos a quienes siempre les hemos cantado: el viejo chico, la vieja chica, los niños; a la gente que no sale en la foto, que es parecida a nosotros. (Lo dice porque si bien Congreso es uno de los conjuntos chilenos más respetados, no ha gozado de una popularidad abrumadora). ¿Y por qué decidieron hacer una canción-tributo a las Yeguas del Apocalipsis? Se la debíamos a Pedro Lemebel y Francisco Casas. Las Yeguas fueron muy señeras en la lucha contra la dictadura. Se adelantaron artísticamente, con sus performances , amanifestaciones que vinie- ron después. Ellos tuvieron la valentía de hacerlo en un momento muy difícil para nuestro país. ¿Qué ha sido lo más difícil para ustedes en estos cincuenta años? El dolor de ver cómo estaba nuestro pueblo en dictadura, la auto- censura que uno se imponía... Tuvimos amenazas de bombas; lle- gaban sapos a los recitales: te grababan, te intimidaban. Pero fue mucho menos tormentoso que lo que vivió otra gente. ¿Y el Chile actual qué te parece? ¿Qué le hace falta? Cariño... No nos hemos puesto de acuerdo en lo fundamental. ¿Qué es lo fundamental? La erradicación radical de la pobreza y la idea de que podemos vivir de una manera mejor. Somos un país pe- queño, pero tenemos problemas: con los pueblos originarios, con la pobreza, con la cesantía, con la desigualdad económica, con la desigualdad entre hombres y mujeres, con el respeto. Tendríamos que mirarnos más, escucharnos más, querernos más. Ahora, para eso se necesita justicia social, libertad y una serie de otras cosas. ¿Te preocupa el tema mapuche? Claro. Primero, yo creo que nosotros no nos reconocemos como mestizos. Segundo, les debemos un acto de reparación histórica a los mapuches, que de ser un pueblo independiente, hasta fines del siglo XIX, han sido sometidos de manera bárbara por el Estado. Los ciudadanos tenemos que hacernos cargo y obligar al gobierno a que tome cartas serias en el asunto: no que trate esto como terro- rismo, sino que entre en diálogo. CASI POETA Sazo escucha a Nano Stern, Magdalena Matthey, Mauricio Redolés –“un grande”, dice—. También es un lector ávido de poesía, al igual que Tilo González. Desde sus inicios, Congreso ha incorporado lí- neas de García Lorca, Pablo Neruda, Nicanor Parra y ahora Octavio Paz –lo citan en la canción Premio de consuelo — en su discografía. ¿Tú escribes poesía también? No, escribo casi poesía. Los casi poetas somos tipos que nunca podremos hacer poesía por una insuficiencia intelectual, a lo más podemos escribir canciones. Pertenezco a ese movimiento de quie- nes van a las fuentes, roban versos, frases de la calle, libros, cosas que nadie lee, todo. ¿Y a los alumnos? No, a los alumnos no les robo nada. Ellos son sagrados.

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