TELL CONCEPCION FEBRERO 2020

26 tell. cl es cuando ya tienes los resultados y no la recopilación misma de los datos, así que decidí ser física teórica para estudiar agujeros negros. Así seguí desde tercer año de pregrado hasta el doctorado. De hecho encontré una solución en seis dimensiones de un agujero de gusano y ahí descubrí que lo mío era la Astrofísica. Ya iba en segundo año de doctorado por lo que tuve que correr buscando un profesor guía experto en el tema y justo habían contratado a uno en la Universidad de Concepción. Si no, hubiese tenido que irme a Estados Unidos y perder mi beca Conicyt”. Las políticas de fomento de la ciencia de Chile han influido en tu formación Justamente. Toda mi carrera ha sido consecuencia de distintas iniciativas para impulsar la formación de científicos y fomentar, en general, la ciencia y la tecnología que ha tenido Chile en los últimos años. Desde el primer Concurso Escolar Explora —hoy ya van en el vigésimo primero—, todo lo que hice en mi etapa escolar, en un colegio subvencionado, eran programas financiados por el Estado. El doctorado lo hice con beca Conicyt, y el posdoctorado con Fondecyt. Ha sido absolutamente gracias a eso. ¿Cuál ha sido tu área principal de investigación? Dentro de mi doctorado fue la formación de estructuras del universo, como las galaxias enanas. Hoy en día no se sabe si de lo más grande se formó lo más pequeño o al revés. Entonces mi modelo consiste en afirmar que las galaxias grandes se formaron por la cohesión de galaxias pequeñas, con la materia oscura como pegamento. Para eso se hace un modelo computacional, en el que puedo predecir ciertos fenómenos que en el futuro, con los telescopios que recién se están construyendo, se podrán observar y comprobar. En resumen, lo que hago son modelos matemáticos que ayudan a entender las observaciones y predecirlas, de manera de entender su naturaleza. ¿Cuál consideras que es tu mayor logro en el ámbito científico? Creo que el hecho de trabajar con modelos numéricos en ese tiempo ya fue algo trasgresor, los programas científicos de invierno y verano de la Universidad de Concepción. También participó en el proyecto Starshine de la NASA, que consistía en crear tres satélites artificiales con participación estudiantil internacional. “En primero medio ya sabía que quería estudiar Física. En tercero, investigué sobre el periodo de rotación de un asteroide, porque estaba de moda la película Armagedón , y gané el primer lugar que consistía en ir a visitar un observatorio profesional, en este caso Paranal. Paradójicamente, ha sido la única vez que he estado en uno. Fue una experiencia impresionante y ya me había empezado a fascinar con los agujeros negros”. DESPEGUE Cuando le tocó elegir la carrera, su puntaje era tan alto que le ofrecieron una beca para estudiar gratis en la Universidad de Concepción, donde, además, ya conocía a casi todos los profesores. Empezó a estudiar curvas de luz para analizar las rotaciones, pero no le gustó. “Tuve una publicación de Astronomía, pero me di cuenta de que lo más entretenido

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