TELL CONCEPCION FEBRERO 2020

porque no se hacía habitualmente, menos desde Concepción. He contribuido a entender ciertos fenómenos, pero creo que todavía los grandes logros están por venir. EN ÓRBITA Recientemente, Paulina Assmann fue subdirec- tora de la Dirección de Relaciones Internaciona- les de la Universidad de Concepción. ¿Cómo surgió este cargo? Surgió porque, debido a uno de los posdoctorados que realicé, trabajé mucho en China. Al ser chilena y dado que los chinos estaban interesados en gestar relaciones con el país, fui clave a la hora de mostrar la cultura y cómo hacer los tratos, y me nombraron asesora del gobierno chino. Luego, cuando Carlos Saavedra asumió como rector de la UdeC, uno de los grandes proyectos que había que concretar era justamente con ese país. Así, como ya tenía experiencia en ese tipo de negociaciones, me ofreció el cargo. Además, pude ver la brecha que existía en cuanto a relaciones internacionales. Si bien las movilidades estudiantiles, de pre y posgrado, e incluso la de los docentes ya estaban establecidas, faltaba tener posicionamiento internacional de los grupos de investigación, sobre todo con China. Una de las razones era que el gobierno allá es muy predominante, entonces el ministerio de ciencias chino tenía que reunirse con su par chileno, pero en ese tiempo aún no existía. Eso dificultaba las transferencias de fondo. Al final logramos que para la visita del presidente Piñera pudieran firmarse los convenios a nivel de presidentes. Así que estuve negociando con el presidente de Chile, de China, embajadores, etc. Fue algo muy enriquecedor. O sea que fue una catapulta para tu cargo actual de seremi del Mincyt De todas maneras porque en mi rol de subdirectora tuve que gestionar con distintas autoridades públicas, nacionales e internacionales, para lograr el posicionamiento que buscábamos como UdeC, por lo que vieron mi capacidad de gestión. ¿Cuál es exactamente tu rol como seremi en este nuevo ministerio? Mi rol es articulador. La ciencia en Chile ha sido históricamente muy centralizada. No había ninguna mirada regional en el desarrollo de la ciencia. Las realidades regionales fueron muy poco exploradas, siendo que en ellas hay distintas actividades académicas y económicas. Mi papel entonces es, primero, escuchar las necesidades de todo el ecosistema: investigadores, gobiernos regionales, empresarios, etc., para luego obtener un diagnóstico y poder, a futuro, generar una estrategia para que cada lugar pueda potenciar sus rasgos característicos, en base a la evidencia científica. Cada región de la macrozona tiene diversos sectores productivos, y además tenemos en conjunto más de catorce universidades, con 1.6 investigadores por cada mil habitantes, superados solo por Santiago. En tu cuenta de tuiter mantienes una pregunta para tus seguidores: “En 1962 Kennedy fija como objetivo que el ser humano vaya a la luna. Y para nosotros, ¿cuál debería ser nuestra luna?”. ¿Cuál consideras tú que es la respuesta? La idea de este período es justamente escuchar y construir esa respuesta entre todos. Por lo que he observado hasta el momento, uno de los grandes problemas es la escasez hídrica. Es algo transversal y que impacta mucho a la sociedad. La ciencia es un bien común y eso tiene que traspasarse y, sobre todo, tiene que apuntar a solucionar los grandes temas de la humanidad, con una mirada transversal que integre no solo a las ciencias básicas, sino también a las ciencias sociales, a las empresas de base tecnológica, a las tradicionales, es un llamado general. Estamos en período crítico de cambio climático, y debemos ser más estratégicos para reaccionar. Pero “la luna” tenemos que definirla en conjunto con la ciudadanía, solo así podremos llegar a ella. La ciencia es un bien común y eso tiene que traspasarse y, sobre todo, tiene que apuntar a solucionar los grandes temas de la humanidad, con una mirada transversal”. T 27 tell. cl

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