TELL VIÑA Septiembre 2018

La responsabilidad, la constancia, el sacrificio, el compañerismo se viven día a día. Eso fue lo que más me atrajo y lo que me mantiene en el remo hasta hoy”. y de familiares; juntas sociales no existen porque significa trasno- char y salirte de la dieta. La vida personal también es difícil. Tengo a mi pareja —Francesca Bettoli— y cuando tenemos giras, me ausento uno o dos meses de casa”. Pero las alegrías siguen estando en la pista. Su primera incursión como peso ligero la coronó con una medalla de plata en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta, Colombia, en 2017. Allí compitió en la prueba cuádruple de remos cortos con Óscar Vásquez, Felipe Cár- denas e Ignacio Abraham. Sin embargo, su medalla más recordada sigue siendo el bronce conseguido en el Panamericano de Toronto en 2015. En ese logro mucho tuvo que ver la llegada de un empresario alemán ligado a las telecomunicaciones, llamado Manfred Lenz. Afincado en la región de Valparaíso, entusiasta deportista y con una hija que practicaba remo, decidió hacer lo inverosímil: invertir en el deporte. Formó el Titanium Ruderclub y trajo a los mejores remeros de Chile. Allí figuraban Felipe Leal, Óscar Vásquez, Nelson Martínez, además de Nibaldo Yáñez y Cristián Gainza, quienes ya no están remando. Unos venían de Valdivia, otros de Concepción; Bernardo era el único oriundo de la zona. “Manfred nos hizo un sueldo aparte del que recibíamos de la beca Proddar. Con eso nos pudimos dedicar por entero al remo y nos permitió subir mucho de nivel”, afirma. Con ese aliciente, Bernardo obtuvo bronce en Toronto en el cuatro peso ligero, junto a Andrés Oyarzún, Luis Sauman y Felipe Cárdenas. En tanto, Felipe Leal y Óscar Vásquez consiguieron la medalla de oro en el par masculino. La memoria todavía está fresca: “Ese pa- namericano fue bastante crudo porque yo iba con opciones de oro o plata. Iba en un doble ligero, pero mi compañero —Cristián Gainza— dio doping positivo. A menos de dos semanas se tuvo que armar la selección de nuevo. Fue bastante difícil porque entrenas durante años para conseguir unamedalla y por una tontera se cae tu sueño. Llegamos allá, cambiamos el switch y sacamos bronce. Y esa, de todas las medallas que he obtenido, es la más importante. Incluso es más importante que la participación en los Juegos Olímpicos”. ¿Cómo sigue tu calendario deportivo y cuáles son tus metas? Tenemos en noviembre la clasificación para los Juegos Panamerica- nos de Lima 2019, que se hacen en Río. En enero y febrero nos va- mos a concentrar en Valdivia. En marzo viene una gira, en un lugar por definir. Luego vamos a los panamericanos y después a la Copa del Mundo, que será a fines de agosto en Ottensheim, Austria. Y el objetivo es obtener una medalla. No sé de qué color, pero repetir una medalla a nivel panamericano sería muy bueno. ¿Tokio 2020 está en tus planes? Yo voy a remar a full hasta el panamericano. Y depende de lo que pase voy a ver si sigo hasta Tokio. Me quiero tomar un break porque estoy interesado en hacer un negocio con un amigo, con quien que- remos levantar un sportbar , pero orientado en la decoración hacia el remo. Lo estoy pensando en Curauma. Creo que falta un espacio social y recreativo vinculado al deporte. Falta potenciar un punto de encuentro que le entregue mayor identidad al remo. Estás trazando tu vida como exdeportista de alto rendimiento… Sí. También me gusta la idea de ser dirigente o la gestión deportiva. Estoy estudiando Pedagogía en Educación Física en forma vesperti- na en la Universidad de Las Américas para conocer otras realidades. Creo que hay buenos entrenadores, pero lo que falta son exdeportis- tas en la gestión. Hay gente que es muy buena en lo que hace, pero no sabe dónde asignar recursos ni lo que necesita un deportista. Y yo creo que ahí puedo aportar porque tengo la experiencia, la visión y, sobre todo, la motivación para mejorar la situación del deporte. ¿Hasta cuándo te ves remando? Mi idea es remar hasta los cuarenta años. Lo único que me podría sacar del agua es meterme en un tema de gestión. ¿Y cómo ves el futuro del remo? Súper bien porque vienen con el sistema de Bienvenido. Él no solo potenció a los adultos, sino que a las categorías menores, juveniles y sub23. Ellos saben que se deben sacrificar para representar al país. ¿Es factible pensar en una medalla olímpica? No sé si en Tokio 2020, pero sí en los próximos Juegos Olímpicos de París 2024. Las mujeres vienen muy fuertes. Están las hermanas Abraham, la chica Isidora Niemeyer, la puertomontina Cristina Hostet- ter. Y la generación de hombres, que en el Mundial Juvenil de Repúbli- ca Checa fue finalista en cuádruple con Brahim Alvayay, Pedro Cana- les, Andoni Habash yMarcelo Poo. Imagino que en cinco añosmás se puede pensar en una medalla olímpica. Antes era impensado. 39 tell. cl T

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