TELL VIÑA Septiembre 2018
38 tell. cl EL REMO COMO MOTOR DE VIDA Bernardo mide 1 metro y 90 centímetros. Tiene un caminar ca- dencioso y una postura erguida, moldeada por años de alto rendi- miento. Si fuera un animal, sería un lebrel: cuerpo delgado y fuerte musculatura, rápido y resistente. Dos años atrás su vida se regía, además de un cronómetro, por la dolorosa verdad de la báscula. En la categoría ligero su batalla consistía en pesar máximo setenta kilos dos horas antes de cada regata. “Era una locura”, confiesa. “Toda mi vida deportiva fue como ligero”, hasta que se despidió de la modalidad tras su primera participación olímpica en Río de Janei- ro 2016, junto a Felipe Cárdenas en el doble. “El remo es un deporte bastante fuerte en lo sicológico porque cuando compites sufres mucho. Es uno de los deportes donde al- canzas grados más altos de ácido láctico y tus piernas, literalmente, arden. Tienes que estar preparado para aguantar ese dolor y la falta de aire y la fatiga. Son dos mil metros, es decir, siete minutos don- de estás compitiendo a ciento noventa pulsaciones. Hay que tener cierta mentalidad para aguantar esos factores”. El primer encuentro con esta realidad la vivió a los catorce años. “En el colegio era demasiado inquieto y mi mamá me animó a practicar remo”, recuerda Bernardo. “La verdad es que nunca había escucha- do ese deporte porque en la región no es muy masivo, a diferencia Imagino que en cinco años más se puede pensar en una medalla olímpica. Antes era impensado”. del sur, donde es un deporte estrella. Mi mamá me llevó a la laguna La Luz de Curauma, probé y me gustó altiro. Así entré al Club Regatas Sausa- lito”. Su primer entrenador fue Juan Fabianovich. “La responsabilidad, la constancia, el sacrificio, el compañerismo se viven día a día. Eso fue lo que más me atrajo y lo que me mantiene en el remo hasta hoy”. La vida de Bernardo gira en torno al remo. Lunes, miércoles y viernes entrena en triple turno. La jor- nada comienza a las 7:30 de la mañana, remando por una hora ymedia. A las 10:30 la sesión continúa en el gimnasio con un trabajo de pesas. En la tarde, desde las 16 horas vuelta al agua por dos horas y media. Martes, jueves y sábado hay doble turno, pero focalizado en remo y ergómetro. El domingo se rema por la mañana y la tarde queda para descan- sar. Esta rutina es la que llevan adelante los quince seleccionados, bajo la estricta mirada de “Bienve”, como llaman al head coach nacional. La vida social se resiente completamente y ese es, a juicio de Bernardo, quizás el punto negativo del alto rendimiento. “Te pierdes cumpleaños propios
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