TELL Rancagua Julio/Agosto 2018
Nació en Valparaíso y estudió en la Universidad de Chile, donde participó de los trasplantes de corazón que realizó el reputado doctor Kaplán. Pionero de las cirugías de reasignación de sexo en el país, ha operado a unos quinientos transexuales. Para ello, ha debido sortear hasta los prejuicios de sus propios colegas. A pesar de todo, dice, nada es más gratificante que mejorar la vida de personas que sufren por habitar un cuerpo que no les corresponde. Por Francia Fernández P. / Fotografía Mariela Sotomayor Cirugía y alma “ Cada vez se acepta más que el sexo está en el cerebro y es in- modificable”, comenta el doctor Guillermo Mac Millan (77), jefe del Servicio de Urología del Hospital Van Buren de Valparaíso. A lo largo de cuarenta años, ha realizado unas quinientas operacio- nes de reasignación de sexo a transexuales, es decir, personas que se sienten contrarias a su sexo biológico. Y si bien es consi- derado una eminencia en el tema en Chile, ha debido enfrentar prejuicios de otros médicos y censura o indiferencia, por parte de las autoridades de turno, al realizar lo que considera un deber: ayudar a sus pacientes a “acomodar” su cuerpo según el “siquismo” que tienen, para que lleven una vida mejor. “No me gusta hablar de cambio de sexo, porque yo no les cambio el sexo; es imposible cambiar la idea de ‘soy hombre’ o ‘soy mujer’. Yo defino el género como lo que uno siente que es, y mis pacientes, desde niños, se sienten mujeres u hombres en un cuerpo que no les corresponde. Sufren mucho, son rechazados por sus familias, muchas veces”, señala Mac Mi- llan, sentado en una sala del Instituto de Diagnóstico Urológico de Viña del Mar (IDU), donde atiende consultas privadas. Guillermo Mac Millan urólogo decuerpo 33 tell. cl
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0