TELL RANCAGUA ABRIL 2019

23 tell. cl Arquitecta oriunda de Curicó y mamá de dos hijos, Pía Soler asumió hace pocos meses el cargo de seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en la región. Con los ojos puestos principalmente en levantar el patrimonio caído tras el terremoto de 2010, la nueva autoridad tiene, además, el desafío de consolidar el nuevo ministerio y acercar la cultura a las personas. Su sello, como ella misma dice, será el de armar un equipo donde la calidad humana sea lo principal. Por Fernanda Schorr / fotografías Francisco Cárcamo. L a arquitecta Pía Soler Mouliat se en- teró en octubre, por medio de un lla- mado del diputado RN Hugo Rey, que sería la próxima seremi de las Cultu- ras, las Artes y el Patrimonio de la re- gión del Maule. “Me creía la muerte”, recuerda hoy entre risas. “Además, encontraba que era un desafío súper bonito, porque era una cartera que se relacionaba mucho con lo que yo había estudiado y sentí que podía ser un aporte”. En ese entonces, trabajaba media jornada en una inmobiliaria y media jornada en una cons- tructora en su ciudad, pero eso no fue problema para enfrentar su nuevo desafío, “supe el viernes y el lunes ya estaba en el ministerio”, cuenta. Cinco meses después, sentada en un café del centro de Santiago, responde con calma a cada pregunta de esta entrevista y pide que le digan Pía y no “seremi”, porque no se acostumbra a que la traten de usted: “me carga marcar dife- rencias”, dice categórica. La cercanía es una pa- labra importante en su trabajo y es la cualidad que más destaca de la ministra de su cartera Consuelo Valdés, quien viajó a Talca dos días después de que ella asumiera, para conocerla Pía Soler seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio “LAGENTE TIENEHAMBRE DECULTURA”

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