TELL NORTE ABRIL 2019
32 tell. cl María Eliana Reyes Cuando me casé con Emilio, los hijos entraron au- tomáticamente a las conversaciones y a los sue- ños. Se crea esta ilusión de tener “compañía”, de ir creciendo y de formar un equipo… una familia. Pero algo pasaba y los planes no se cumplían. Entender que la biología no estaba de mi lado fue un proceso largo. Todas mis certezas em- pezaron a tambalear. ¿Y si realmente no pue- do quedar embarazada? ¿Y si nunca podré ser mamá? ¿Y si esto afecta mi relación? ¿Qué pro- yecto de familia puedo formar sin hijos? La primera etapa que tiene que ver con el “due- lo” por no poder ser papás biológicos, es triste, súper triste la verdad. Mientras me sentía en la incertidumbre más absoluta, la palabra adopción surgió acompañada de una sensación de “esto quizás no termina acá”. Y ahí todo florece, como algo mágico, te das cuenta de que esto era para ti, de que no había otra manera, que esta es TU forma de hacer familia y que es maravillosa. Todo el dolor que vivimos con Emilio se convir- tió en un vínculo poderosísimo. Nuestro amor se transformó y creció. Y esa madurez permite que tu amor se abra a otros que no tienen por qué tener tu sangre, tu carga genética, tu cara, ni tu color. Llega un nuevo integrante a tu nú- cleo, con sus ojos enormes, con ese pelo que no reconoces en nadie de tu familia, con esa risa tan simple, y que todo lo llena, que todo lo cura, que todo lo inunda, que todo lo cambia y que, finalmente, todo lo completa. Llega tu hijo. Ahora soy una mujer muy feliz; me siento muy completa. Mis hijos tienen hoy ocho y dos años, son intensos, maravillosos, agotadores, MI MEJOR VERSIÓN alegres y —espero— muy felices. Ser mamá adoptiva me ayudó a conectarme con una pro- blemática país y que tiene que ver con cómo se vive la adopción en Chile. ¿Por qué los niños demoran en promedio dos años en ser adopta- dos? Y así nace Apoyo Adopción. Trabajamos en tres grandes áreas: Incidencia, Programa y Desarrollo. La primera tiene que ver con cambiar procesos, políticas, procedi- mientos, leyes e idiosincrasias. Y esa es una tarea casi titánica pues hemos tenido que aprender mucho y a la vez educar e informar sobre una realidad totalmente invisible. Programa, busca acompañar a la familia adop- tiva en sus procesos. Todos creen que la adop- ción termina cuando tu hijo llega, y la verdad es que es ahí donde la adopción comienza. Final- mente, está nuestra área de Desarrollo, donde estamos trabajando en un estudio sobre aban- dono de recién nacidos en hospitales, que es- peramos pueda visibilizar esta problemática y plantear soluciones reales y concretas. Estamos felices con lo que hemos logrado, pero tenemos muy claro falta mucho por reco- rrer; que hoy —en este preciso momento— aún existen en Chile cientos de niños y niñas que no han visto restituido su derecho a vivir en fa- milia y que quizás nunca lo verán. Por ellos es que seguiremos trabajando. Te aseguro que la Manana de antes jamás habría sido capaz de llegar a esto sola, a involucrarse como lo estoy hoy en día. Si lo hago es gracias a mis hijos. Ellos han hecho de mí una mejor perso- na… por lejos, la mejor versión de mí.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0