TELL CONCEPCION DICIEMBRE 2019

28 tell. cl Sofía no puede seguir esperando, si no hago algo se va a morir, porque acá no existe una cirugía reparatoria que le permita seguir viviendo. Por eso decidí hacer la campaña para juntar lucas, ¿de dónde iba a sacar doscientos millones de pesos?”. En octubre del 2017, Sofía sufrió una crisis que la tuvo entre la vida y la muerte con apenas cinco años. Producto de esa crisis, el pul- món derecho colapsó, por lo que perdió tres cuartas partes de él. ¿Cuántas veces tu hija ha estado a punto de morir? Cuatro veces. HA LLEGADO CARTA “¿Has visto un corazón latiendo? Yo sí. Cuando le hicieron la pri- mera cirugía, mi Sofi llegó a la UCI con el pecho abierto. Como el corazón estaba inflamado dejaron su tórax abierto y le pusieron una malla color piel. Entre medio de tubos y mangueras, yo veía cómo latía su corazón”. Producto de su cardiopatía, Sofía sufre hipoxemia severa. Eso sig- nifica que satura poco y que los pulmones no logran enviar la canti- dad de oxígeno necesaria a las arterias del cuerpo. Por eso respira rápido, porque le cuesta y porque es el principal síntoma de la falta de oxígeno. A fines del 2018, una comisión médica le informó a María José que Sofía no es candidata para una nueva cirugía debido a sus altas presiones pulmonares. “No hay nada más que hacer para Sofía”, le dijo el doctor. “Pero, ¿cómo?, preguntemos afuera, averigüemos en Estados Unidos”, pi- dióMaría José. “Hemos hecho todas las consultas en los congresos donde hemos participado y no hay nada. Tienes que aceptar”. “¿Y qué haría usted si fuera su hija doctor? “Qué difícil tu pregunta, pero yo no haría nada”, le contestó el especialista, “la disfrutaría hasta su agonía”. María José hace una pausa. “La decisión de no hacer nada y dejar que mi Sofi se fuera muriendo poco a poco la encontraba suma- mente egoísta. Mi hija se ha sacado la cresta luchando y hay que intentarlo. Si muere en pabellón se habrá ido lu- chando, como lo ha hecho toda su vida”. Y María José no bajó los brazos. Fueron muchas señales que recibió, buscando alternativas para su hija. “Un día prendí la televisión y ahí estaba. Pedro del Nido en Boston, escuché que decían, el cirujano chileno que hace milagros en los cora- zones de los niños”. Una mamá de México con la que comparte un grupo de wasap, le dio el mail del doctor del Nido. En menos de veinticuatro horas, el médico le contestó. “Gracias por escri- birme. Vamos a evaluar el caso de Sofía. Te en- viaremos un link para que puedas subir todos los exámenes de la niña”. En enero de este año llegó carta desde Estados Unidos. “La situación de Sofía es compleja”, de- cía. “Nos falta mucha información que recabar para tomar una decisión. Las invitamos a que vengan a hacer un cateterismo y una cirugía ex- ploratoria para precisar la información y ver qué se le puede ofrecer”. Esa es la luz de esperanza que tienen Sofía y Ma- ría José.

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