TELL CONCEPCION NOVIEMBRE 2019

31 tell. cl Hasta creé una importadora en Miami, con la que perdí dinero. Compré unas propiedades en Lonco, porque quería hacer un strip center allá, que tampoco funcionó. LEVANTARSE DE NUEVO Todavíanohabía terminadode salir de esas deudas cuando llegó el estallido social. “Estoy de acuerdo con lo que están pidiendo: mejorar las pensiones, el fin de las AFP, bajar el precio de los medicamen- tos, pero estoy en contra de los saqueos, de des- truir nuestra ciudad, los semáforos, las señaléticas. Porque, ¿quién va a pagar todo eso? La gente más humilde. Para reconstruir las ciudades van a subir los impuestos, y las personas van a tener que asu- mir ese costo”. Alex Neira es socio y parte del directorio de la Asociación de Emprendedores de Chile, ASECH, y cuenta que gracias a eso ha conocido casos de muchas personas a las que les destruyeron sus locales. “Estuve en una reunión con el gremio y la gente está aburrida porque quiere tranquilidad para trabajar. Yo afortunadamente cuento con apoyo y respaldo para levantarme, pero no todos tenemos la misma suerte”. ¿Cómo los ha afectado este momento? Nos habíamos preocupado de tener un local bo- nito, vidriado, y ahora estamos encerrados detrás de pallets, como si fuera un búnker. En el restorán, por ejemplo, al mediodía vendemos un poco me- nos que antes, pero en la tarde nada. Trabajamos con dos turnos y, lamentablemente, tengo que despedir gente. No puedo dormir y he bajado diez kilos estas cuatro semanas. Mi miedo es que las personas que entran a saquear se acostumbren a hacerlo, a llevarse lo que quieran. Quienes sa- quearon aquí sabían a lo que venían, ya lo habían estudiado, porque se fueron directamente a los licores más caros y a las cajas registradoras, por eso las pérdidas fueron tan grandes; entre treinta y cinco a cuarenta millones. ¿Qué consejos podrías ofrecer a otros emprende- dores que están viviendo situaciones similares? Mi consejo es que en estos momentos difíciles hay que ver lo que uno tiene, cuidarlo y pensar muy bien los próximos pasos. Hay muchos locatarios pe- queños a quienes les sugiero aprovechar la oportu- nidad para analizar si su negocio de verdad era ren- La gente piensa que somos millonarios, pero casi todo lo que tengo se lo debo al banco. Tuve otras posibilidades, pero nunca he tomado vacaciones, por ejemplo. No soy profesional y los conocimientos que tengo son a puro porrazo”. T table, porque muchas veces como emprendedores nos ocurre que más gana el ayudante que uno. Si vale la pena, podrá salir adelante. Ya se están ges- tando algunos apoyos con la ASECH y organismos públicos, pero hay que hacer ese análisis antes. Si pudieras pedirle algo a los lectores que quieran aportar o ayudar a levantar el comercio de la ciu- dad, ¿qué sería? Yo sé que cuando está la posibilidad siempre bus- camos lo más barato, algunos importan desde China, o buscan las multitiendas que tienen recur- sos para conseguir buenos precios y rentabilizar muy bien. En cambio, las pymes necesitan que crean en ellos. Esa es la forma de ayudar. Evalúen los costos y si no es mucho más, prefiérannos. En- contrarán no solo buena calidad, sino también un trato más cercano. ¿Alguna reflexión final? Esto va a pasar. No hay mal que dure cien años. Y además, estoy convencido de que mi país se va a mejorar después de esto. Que habrá más igualdad. La gente piensa que somos millonarios, pero casi todo lo que tengo se lo debo al banco. Tuve otras posibilidades, pero nunca he tomado vacaciones, por ejemplo. No soy profesional y los conocimientos que tengo son a puro porrazo. Me han hecho cin- co bypass y me diagnosticaron diabetes, pero soy un agradecido. Tengo buenos hijos, profesionales, he logrado lo que me propuse, y si mi experiencia le sirve a alguien, bienvenido sea. Y como último consejo siempre pongo de ejemplo al fundador de Kentucky Fried Chicken, que partió con su empre- sa y triunfó después de los sesenta y cinco años. Nunca es tarde.

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