TELL CONCEPCION SEPTIEMBRE 2019
24 tell. cl típica leche con cereales azucarados a los integrales o avena. Pero mis exámenes estaban peor. Y cuando realmente hice un cambio alimentario, siguiendo las recomendaciones de ese libro y mis nuevos estudios, mis índices se arreglaron. Entoncesme di cuenta de que no podía trabajar solo conmedicamentos o suplementos, porque los alimentos son parte de la vida. Lo mismo con el movimiento y la actividad física. Por eso, hice un diplomado enMedicina Deportiva en la Universidad Católica. Actualmente estoy estudiando Homeopatía en Buenos Aires, y me crucé con la Medicina Funcional, que es el concepto que estoy divulgando actualmente. ¿Cuándo y por qué te fuiste a Santiago? Me fui a estudiar y me quedé porque conocí a mi marido que es de allá. Además, haymuchasmás redes para generarmás impacto. Pero me encanta Concepción, viajo todos los meses a atender pacientes y creo que puedo hacer mucho por las personas de la zona con esta modalidad, sobre todo considerando los planes cercanos de abrir una sucursal de NeoSer aquí y del trabajo que estamos haciendo con el Centro Vega Salud. UN NUEVO SER Fue en un congreso en Lima, de Medicina Funcional, cuando en su menté surgió lo que se transformaría en la clínica NeoSer: “el noventa por ciento de lo que escuché ya lo sabía, y eso me hizo clic. Sentía que en mi cabeza tenía algo que faltaba en Chile, que nadie lo estaba aplicando de la misma manera”. ¿Cómo se fue concretando? Abrí mis redes sociales el 2016 y, gracias a eso, mi agenda se empezó a llenar. Se me ocurrió que si las usaba para educar, la gente iba a entender más y justamente eso ocurrió, pero llegó un momento en que estaba colapsada. Mi marido me sugirió abrir algo propio y mi socio actual es un primo de él, al que le encanta emprender y le gusta mucho lo que hago, incluso es mi paciente. Y entremedio quedaste embarazada Así es. Mi hijo Matías fue parte de todo el proceso, y se podría decir que vieron la luz casi al mismo tiempo, porque En NeoSer nos enfocamos en el paciente más que en la enfermedad. Creamos fórmulas personalizadas con un trabajo transdisciplinario único”. porque muchos médicos se dan cuenta después de años de ejercer la medicina convencional, cuando les llega la frustración porque no les quedan muchas herramientas para ayudar a los pacientes, o cuando ven que lo que era tan lógico, ya no sirve. Recién ahí empiezan a cuestionarse. Yo, en cambio, toda la vida supe que había algo más. Me siento afortunada. Con mi papá siempre fuimos uno parte del otro, muy cercanos, e incluso parecidos físicamente. Siento que llegué a este mundo con lamisiónde continuar loqueél empezó. Una vez egresada, ¿cómo siguió tu carrera? Estudié Medicina Biorreguladora, en la Universidad Mayor, y después he tomado cursos, como el de nutrición ortomolecular. En ese entonces yo había leído libros, recomendados por mi papá, que mencionaban que los alimentos son información, que cumplen una función incluso más allá de los macronutrientes. Uno típico es el Cerebro de Pan, pero lo que decía me parecía una locura y lo abandoné pronto. Luego, en el curso, escuché más evidencia y argumentos, me hizo sentido y me miré a mí misma. Me tomé exámenes y tenía la insulina alta. Eso me hizo retomar la lectura. Intenté seguir las recomendaciones tradicionales, de cambiar la
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