TELL CONCEPCION JULIO 2019

61 tell. cl Enzo Pandolfi viña Pandolfi Price El valor del Itata El sueño familiar de tener un campo se convirtió por azar en un emprendimiento y luego en un trabajo de tiempo completo. El fundo Santa Inés de la familia Pandolfi, ubicado en el redescubierto Valle del Itata, provee de uva a grandes y pequeñas viñas y también a la propia: los vinos Pandolfi Price, que ya tienen siete exitosos productos en el mercado. Y van por más. Por Monserrat Quezada L. / Fotografías Sonja San Martín D. B uen timing . Así se podrían definir los comienzos de la viña Pandolfi Price. “Mi abuelo materno tenía un campo lechero al lado de Concepción, y mi papá veraneaba en Rucapequén, que es el pueblo que está al lado de nuestro actual fundo. Entonces siempre les atrajo la idea de tener un poco de tierra y, el 2002, se pudo concretar ese sueño”, cuenta Enzo Pandolfi, cofundador de la viña y gerente de Agrícola Santa Inés. “El campo tenía el viñedo, era parte del en- canto, pero no fue la razón de la compra. De todas maneras teníamos que trabajarlo, así que mi papá se puso a estudiar y yo también, aportando lo que podía, y empezamos a mejorar la calidad de la uva, y subiendo el valor”, explica. PLANTACIÓN Y PODA En ese momento, relata Enzo, nadie hablaba de Itata: “Todo lo contrario. Itata era lo más malo del mundo del vino. Hasta no muchos años atrás, en la Escuela de Sommeliers de Chile, que es donde for- man a los expertos en vino del país, no se hablaba del sur de Maule, siendo que acá es la cuna vitivi- nícola. Pero de a poco empezamos a ver que la uva era bien recibida, que nuestras parras empezaban a cautivar el interés de los expertos mundiales que nos visitaban”. El mismo año en que compraron el campo, el 2002, Enzo entró a la universidad. “Tenía varias opciones, y mi papá quería que estudiara Agro- nomía, pero finalmente me decidí por Ingeniería Civil Eléctrica en la Universidad de Concepción, y el primer año me cambié internamente a Ingenie- ría Civil Química”. Su memoria de título se trataba de un proceso para obtener vino sin sulfitos. Se tituló el año 2008 que, coincidentemente, fue el primer año que comenzaron a hacer vinos aseso- rados por el reconocido enólogo François Massoc. Además, estuvo cuatro meses en una pasantía en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, invitado por el profesor Francisco López. Una vez que regresó a Chile, tuvo distintos trabajos como ingeniero, siempre con el proyecto de la Agrí- cola Santa Inés en paralelo. “En 2011 empezamos a plantar viñedos nuevos: pinot noir, syrah, sauvig- non blanc, y riesling. Para la vendimia de 2015, el proyecto familiar ya tenía cierta madurez y, entre tanto trabajo, llevaba tres años sin vacaciones, así que decidí dedicarme por entero a esto”. VENDIMIA Y vaya que lo ha hecho. Camino al Fundo Santa Inés, a una hora de Concepción, Enzo pasa a de- jar y buscar facturas a la oficina de Concepción, conversa con proveedores, y habla reiteradamente sobre órdenes de compra y despachos. Así, de a poco, Enzo y su familia fueron estudiando y aprendiendo. “Nuestro primer objetivo para ha-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0