TELL CONCEPCION MAYO 2019
Existe buena y mala literatura para niños, como la excesivamente didáctica, donde la enseñanza es explícita, porque la gracia de la literatura es todo lo que queda implícito”. da. Destacan que hay más variedad de figuras que las que la socie- dad siempre tiene presentes, como la princesa o el príncipe azul. En 2013, comienza a investigar en el proyecto Antología crítica del relato infantil sudamericano, liderado por Ximena Troncoso, y en 2015 se publica el libro con el mismo título. ¿Qué conclusiones sacas de tus investigaciones sobre literatura infantil? La buena literatura escrita especialmente para los niños no se dife- rencia demasiado de la buena literatura en general, aunque suele ser más lúdica, y tener más humor. En ese sentido, existe buena y mala literatura para niños, como la excesivamente didáctica, donde la enseñanza es explícita, porque la gracia de la literatura es todo lo que queda implícito. ¿Y los temas? No hay temas que no deban ser tratados con los niños, sino que hay temas que sonmás omenos apropiados para tal o cual edad, o inclu- so, de acuerdo al desarrollo cognitivo y afectivo de un niño o niña en particular. Por ejemplo, hay autoras colombianas de literatura infantil que tratan temas como la guerrilla, la violencia, los niños que han participado de esa violencia, la orfandad o la criminalidad; el hambre, el racismo, la muerte, etc., o sea que cualquier tema es abordable desde una obra de calidad. ¿Cuál es el valor de los cuentos? Existen distintas aproximaciones a los cuentos. Hoy en día se cree que los cuentos tienen un valor formativo importante y que ayudarían a los niños a superar ciertas etapas. Se ha descubierto un vínculo emocional entre los niños y los cuentos, pero sobre todo por la cerca- nía con el adulto que lo cuenta, o que lee con él. ¿Cómo se forman niños lectores? Para formar niños lectores es necesario familiarizarlos temprana- mente con los libros como una forma de entretención o diversión. Tiene que haber libros y revistas en la casa, así como hay televisores, computadores y juguetes; los adultos con los que vive el niño tienen que ser lectores, de manera que los niños se rodeen de libros y de gente leyendo, para que sepan que la lectura es una actividad que ellos también pueden hacer; hay que poner la lectura al lado del jue- go, de ver una película, de salir a pasear, como un hábito cotidiano. Es importante vigilar la calidad de las lecturas, en el sentido de procurar que los libros que vamos a poner a disposición de los niños tengan, por ejemplo, bellas ilustraciones, un buen uso del lenguaje, juegos de palabras, rimas, poesías, o buenas historias, bien construidas e interesantes. T 27 tell. cl
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