Apreciar en vivo y directo, a centímetros de distancia, los petroglifos originales, diseñados quizás por indígenas que habitaron nuestras tierras o por seres extraterrestres, nadie sabe… su origen es mágico. Sumar esta experiencia a la visita del Museo La Ligua, a la Iglesia de Petorca, degustando rica chica, dulces chilenos y queso de cabra recién elaborado, hacen de este Recorriendo, un paseo digno de vivenciar.
Gracias a una invitación del Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP, iniciamos este tour de dos días, destinado a potenciar los atributos naturales, tradiciones y la gastronomía de esta particular zona de la Región de Valparaíso, tal como nos comenta Saúl Pérez, de INDAP, nuestro anfitrión.
La bienvenida al grupo se realizó en el sector El Rungue, Puchuncaví, donde CONSETUR Valparaíso organizó una variada muestra de artesanía, comidas típicas, servicios turísticos, hospedajes y otros atractivos, matizado con música y bailes chilenos.
Partimos a La Ligua, para detenernos en su museo, en calle Pedro Polanco Nº 698. Allá nos recibe Pedro Tobar, un experto museógrafo que lleva años compartiendo su pasión por dar a conocer la cultura arqueológica de la región. Fue inaugurado en noviembre de 1985, cuenta con cinco salas, en la primera se exponen imágenes gráficas de la formación de La Ligua como ciudad y de su historia social contemporánea. Hay testimonios de cronistas, viajeros y fuentes históricas ligadas al mundo colonial hispánico de la ciudad. En la segunda sala, hay diez vitrinas con piezas arqueológicas en cerámica, piedra, maderas, textiles, restos óseos, ecofactulaes y malacológicos (conchas). La sala tres nos habla de la presencia inca en nuestros valles y posee una larga vitrina con modelos tridimensionales de los pueblos indígenas del país con sus características culturales más relevantes. En la siguiente sala existe una gran maqueta didáctica para los niños del sitio arqueológico Los Coiles 136, junto a un mural que representa el estilo de vida de los antiguos habitantes de las Dunas de Longotoma. Finalmente, se puede apreciar el chaleco de La Ligua más grande del mundo, y la ya famosa certificación otorgada por cumplir con el Record Guiness.
“La prehistoria de Petorca se remonta en la zona al periodo prehispánico. Destacan los hallazgos de la cultura Huentelauquén, que corresponden a grupos de cazadores y recolectores provenientes de zonas del norte del país, que pueblan la provincia hace aproximadamente ocho mil años”, puntualiza Pedro, nuestro guía.
BAILES CHINOS Y TORTILLAS CHINCOCANAS
Dejamos el Museo de La Ligua para dirigirnos a la Iglesia Nuestra Señora de La Merced de Petorca. Acá nos deleitan con bailes chinos y un colorido pasacalles, protagonizado por marionetas gigantes que representan la china, el huaso, la colegiala, el pirquinero, la temporera y el diablo (el único que jamás entra al templo). Javier Rodríguez, encargado de turismo de la Municipalidad de Petorca, acota orgulloso: “esta iglesia fue construida por los jesuitas en 1640 y refaccionada en 1780, 1800 y 1857. En el 2009 fue declarada Monumento Histórico por el Ministerio de Educación y la fiesta religiosa que se celebra el último domingo de septiembre de cada año, es Patrimonio Cultural también desde el 2009. Ese día, los fieles acompañan a la virgen con bailes en una procesión de ocho kilómetros sobre una alfombra de flores. Y por si fuera poco, en el marco del Bicentenario de Chile, esta iglesia fue elegida monumento representativo de la Región de Valparaíso en el concurso Los 15 clásicos de Chile”.
Es la hora del té, y el mejor momento para hacer una pausa en una típica casa de adobe de El Algarrobal, donde Rosalía Arredondo, Melinda Olivares y Juana Páez han montado su fábrica de mermeladas caseras (de naranja, limón, ciruela, sandía, melón y arándano). Las probamos con pan amasado, huevitos duros, queso de cabra y dulces tortillas Chinconcanas.
Antes que caiga la noche, pasamos por la Sociedad Agrícola y Ganadera El Sobrante de Petorca, al interior de Chincolco. Acá ingresamos a una bodega tradicional, para degustar una de las mejores chichas del país. Mauricio Olivares, el presidente de esta sociedad, nos va mostrando las dependencias. Probamos la dulce chicha y el famoso chacolí en su casa patrimonial, rodeados de añosas barricas. Como curiosidad, nos cuentan que antes la chica se tomaba en mate de calabaza. En esta localidad se encuentra una gran gama de productos agrícolas, como nueces, limones, naranjas, quesos y miel, y a pasos está la Iglesia El Sobrante, que data de 1927.
APART HOTEL PARQUE ANDINO
Pasadas las diez de la noche llegamos al Apart Hotel Parque Andino, en Petorca, que impresiona por la modernidad de sus instalaciones. Habitaciones tipo departamento, equipadas con kitchenet, televisor, calefacción, camas matrimoniales y piezas familiares. En el hall nos esperan con un rico cóctel, para luego descansar en estos tranquilos y silenciosos parajes.
Temprano, el sol nos saca de la cama y el hambre nos conduce al comedor para iniciar el día con un desayuno campestre. Hay que cargar energías, porque se viene una intensa aventura, según nos anuncia Saúl, de INDAP.
Nos llevan a conocer a los crianceros de cabras El Alero, a cargo de Nilda González y Pedro Cortés, con siete años de experiencia en el rubro. Gracias a unos fondos recientemente obtenidos, mejoraron sus dependencias y hoy cuentan con una sala de ordeña tradicional, con tecnología aplicada, y una sala de elaboración de queso. Sus cuarenta cabras les proveen de varios kilos de queso al día y de carne de cabrito
que venden para vivir. Obviamente, luego de observar todas las fases de producción, probamos el fresco queso de cabra y, tentados, compramos varios kilos para llevarnos a casa su incomparable sabor.
PETROGLIFOS
Cerca del mediodía nos trasladan al sitio de petroglifos El Arenal, que se encuentra ubicado en la localidad de El Pedernal, de la comuna de Petorca, sobre una ladera de cerro y entre dos quebradas, con una superficie aproximada de cuatro hectáreas. Pedro Tobar, el museógrafo, toma las riendas del tour otra vez y a sus anchas nos va explicando cada detalle de este extraordinario lugar. “Estamos a 989 metros de altura, viendo una concentración de bloques rocosos de diferentes tamaños que presentan grabados rupestres de distintos periodos culturales. Hemos encontrado unos cincuenta y cinco petroglifos a la fecha. Como pueden apreciar, hay ciertas figuras que son fácilmente reconocibles, asociados al mundo de la figura humana, animal, al mundo vegetal, así como elementos abstractos, compuestos por símbolos de difícil asociación a elementos reconocibles. La idea es que al observarlos de cerca, cada uno construya su propia interpretación”.
Pedro agrega: “en su confección se empleó la técnica de percusión y raspado y se desconoce su real origen. Por las condiciones del terreno, la ubicación y emplazamiento de estos petroglifos, suponemos que integran grandes centros ceremoniales dedicados, por ejemplo, al culto del agua o rituales religiosos” y finaliza recordando que quienes recorren el lugar haciendo caminatas, deben tener sumo cuidado de no tocar ni menos subirse sobre estas piedras que lucen este mágico y enigmático arte.
El sol pica fuerte y el hambre se acrecienta a estas alturas, pero las señoras María Magdalena Valdivia y Ema Cortés nos esperan en su casona de piedra cordillerana, emplazada en el sector Cruz de Maqui, con un suculento almuerzo. Hay sopa de gallina, pan amasado con pebre, cabrito con arroz y ensaladas, y de postre, mote con huesillos y leche asada (con leche de cabra).
El tour aún no termina, pasamos la tarde haciendo trekking y cabalgando por el sector, descubriendo más petroglifos y admirando las vistas del entorno. En el viaje de regreso a la ciudad en la van, todos duermen, soñando quizás con este entretenido viaje, que demostró ser un excelente ejemplo de turismo rural y arqueológico.
Nuestro Dato:
INDAP VALPARAÍSO Ramón Freire 765 Quillota F: (33) 2298900
www.indap.cl
MUSEO LA LIGUA
APART HOTEL PARQUE ANDINO Av. Borgoño Sur Petorca
F: 09/6882055