La empresa que dirige nuestro entrevistado, es hoy una de las más reconocidas en el Norte Grande, aunque buscan posicionarse en el mercado como los mejores. Pero el recorrido no ha sido fácil, a punta de esfuerzo y perseverancia, Víctor ha conseguido el éxito anhelado, gracias a su mujer, hijos y nietos, quienes son su impulso para seguir luchando en esta iniciativa.
Ubicado en calle Bolívar encontramos el edificio de Áridos San Lorenzo. Su fachada no delata el gran movimiento que hay en el lugar. Hay mucha gente trabajando, todos uniformados y muy concentrados en sus labores. Víctor se encuentra en su sala de reuniones, la que a través de grandes ventanales se puede apreciar cargada de imágenes del Rally Dakar y camiones CAT en miniatura. No fue fácil ubicarlo, no solo por su escaso tiempo, sino por su carácter rígido y sus prioridades. Tiene cincuenta y dos años, y comienza relatándonos cómo su empresa fue todo un milagro.
“Fue una etapa en mi vida que la fe era mi apoyo y soporte; me encontraba en una exploración al azar con un amigo y realmente fue un milagro encontrar esta mina, perfecta para explotación de áridos”.
¿Qué otras condiciones hacen de su empresa especial?
Fue importante el hallazgo porque nos encontramos cercanos a la mina que explota Collahuasi, por lo que rápidamente hicimos un contrato y comenzamos a abastecerlos, pero específicamente, y desde el comienzo, tuve la voluntad de hacer las cosas bien. Aunque estamos a cuatro mil metros de altura, en las faldas de la Cordillera de los Andes, y las condiciones no son las más cómodas, logramos adaptarnos y crear una empresa con bases responsables.
El título San Lorenzo les entrega una identidad propia, sobre todo en esta región creyente.
Debo admitir que es un nombre de fantasía, aunque somos devotos, confiamos en él y lo tenemos presente en nuestra empresa.
¿Qué rol cumple su esposa en la empresa?
Ella es la dueña, toda esta empresa está a su nombre, es la gerente de finanzas y administración. Nos complementamos de manera extraordinaria. Yo me dedico a hacer negocios, a operar la empresa y ella maneja el área de finanzas; es igual que en la casa.
EMPRESA EXTREMA
Víctor es un apasionado del Rally Dakar y no solo se dedica a entregar servicios a la minería, sino que también entrega servicios al Dakar: “contamos con infraestructura para atender a los pilotos que vienen a correr el Dakar, nosotros mismos corremos, estuvimos en 2012 corriendo la etapa brasileña y fuimos todo el equipo de la empresa. Tenemos un camión, que es único en su tipo en Chile, y le damos servicios a pilotos extranjeros”. En 2014 se asociarán con KTM, justamente con el equipo del destacado español Marc Coma, dos veces vencedor del Dakar. “Estamos orgullosos porque a ese nivel de contactos tenemos y esperamos seguir consagrando mejores negocios”.
Pero claramente la pasión de Víctor por el Dakar no es solo entregar buenos servicios, porque en las gigantografías de su oficina los personajes del Dakar son nada menos que sus propios hijos. “Somos amantes del motocross y el Dakar en general. Desde mi señora hasta mis nietos, todos gozamos mucho con este deporte”. Tanto así, que dos de sus cinco hijos, Rodrigo y Felipe, se dedican anualmente a correrlo.
¿Cómo les ha ido a sus hijos en la competencia?
Los dos son mi gran orgullo, sobre todo por el valor que se necesita para enfrentar un deporte así de exigente. El más grande, Rodrigo de 22 años, en el último Dakar, logró llegar a la meta sano y salvo — nos cuenta mientras señala una fotografía en grande colgada en su muro—; ese es un mérito y me alegra enormemente, mientras que el más chico, Felipe, hoy se dedica a la competición local de motocross, le va bien y solo tiene catorce años, con un gran camino por delante.
CONOCIMIENTO HEREDADO
No es casualidad que Víctor se haya dedicado al rubro de los áridos, pues su padre en la Región de Atacama comenzó a explotar esta área minera, lo que fue una excelente oportunidad de negocio, que años después imitó su hijo más al norte en. Actualmente, la empresa marca la diferencia, pues se han capacitado para entregar nueve diferentes tipos de servicios.
La extracción de piedra, arcilla y arena o el movimiento de tierra, son acciones propias del área de los áridos, pero qué me dice del arriendo de departamentos, de las energías alternativas y de las capacitaciones.
Somos una empresa en constante crecimiento y tenemos profundo interés en ser una empresa sustentable, por ese motivo, destaco las energías alternativas, estamos trabajando en eso. En este momento integramos el Departamento de Calidad y Medio Ambiente que está implementando la energía eólica, fotovoltaica, termosolar y, sobre todo, empeñados en certificarnos integralmente en la ley 14.001 del medio ambiente.
Me parece que ese enfoque claramente les da un valor agregado… ¿es eso lo que buscan?
Es una necesidad de todos, bien sabemos que el desierto entrega bondades, por lo que se deben aprovechar. Ahora bien, nuestro proyecto busca basarse en estrategias bien fundadas para no contaminar y, por ejemplo, cuando prestamos servicios de campamentos a las mineras, entregamos un servicio de calidad con energías limpias.
¿Considera que en el futuro debe prevalecer el cuidado del medio ambiente?
Es sumamente importante y todos los empresarios debemos considerar este hecho en las bases de la responsabilidad social empresarial.
También trabajan con un programa de reinserción social penal, cuéntenos como ha sido la experiencia.
Nosotros venimos trabajando este programa desde ya un periodo largo de tiempo y ha funcionado a la perfección. En términos prácticos, durante la condena de los reos les damos la oportunidad de trabajar con nosotros en su estado, y posteriormente, cuando ya se encuentran en libertad, les aseguramos un contrato. Además, es producente para la empresa porque los años en que trabajamos juntos les dan la experiencia para después poder capacitarse e ir creciendo técnicamente.
¿Tienen competencia en la región?
Fuimos y tuvimos el gran desafío de encontrar y luego explotar este negocio en el medio de dos grandes mineras. Suena monopólico decir que no tenemos competencia, pero la verdad es que trabajar en la gran minería a cuatro mil metros sobre el nivel del mar, muy lejos de los centros urbanos, no es fácil y nosotros rompimos esa barrera.
¿Cómo se han ido capacitando?
Estamos pendientes de las certificaciones, nos importan; ahora bien, estamos certificados por las ISO 9001 y en proceso de certificar el sistema integrado de calidad, medioambiente y salud.
¿Qué rescata de la identidad regional?
Llevo quince años en el norte y puedo aseverar que esta es una zona de oportunidades.
¿Qué proyectos tiene?
Tenemos presencia en todo el Norte Grande. En la región de Antofagasta estamos planeando hacer una planta fotovoltaica de nueve mil MW que aporte al sistema interconectado. El gran nicho es la minería y sé que son empresas con necesidad y capaces de pagar proyectos de esta envergadura que apoyen el cuidado y la conservación del medio ambiente.