Cuando llegó a la ciudad, hace alrededor de quince años, jamás imaginó que iba a de- sempeñarse en roles de importancia, tanto en lo político, como en lo social y cultural. Con una vasta trayectoria en el mundo público, Paula Baltra Torres, actualmente gerente de la Fundación Ruinas de Huanchaca, sabe que la clave para alcanzar el éxito laboral está en la gestión, en la forma de hacer el trabajo y en generar vínculos con la comunidad.
Trabajó más de una década en el servicio público, con una fuerte convicción de que la única forma de cambiar el mundo es desde dentro del sistema. Sicóloga de profesión, comenzó su carrera en el Servicio Nacional de Menores, como encargada de capacitación de proyectos. En Antofagasta, enfrentó cada vez más desafíos, siendo uno de los más importantes su cargo de directora en lo que era el SURGAM, hoy Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrados.
En paralelo, su familia también fue creciendo y consolidándose. Su marido siempre fue un gran apoyo y la acompañó en esta demandante tarea de rehabilitar a jóvenes. “En mi casa, la Navidad se celebraba temprano, porque después nos íbamos al Centro, para estar con los internos y el personal. Es fundamental que el compromiso no se quede solo en palabras y se demuestre con acciones”, describe Paula.
Luego vino el ofrecimiento de ser directora del CONACE y comenzó la aparición en medios, con un contacto más masivo con diferentes organizaciones sociales. Luego, fue directora del SERNAM y SEREMI de Gobierno, posiciones que la fijaron en la retina de la comunidad.
¿Qué es lo que se aprende trabajando en el servicio público?
Hacer gestión. Saber cómo se hacen las cosas, qué puertas hay que golpear, cuáles no, conocer a la gente, generar equipos de trabajo. También vas adquiriendo liderazgo, redes muy potentes, públicas y privadas, y desarrollas la capacidad de generar recursos en donde no hay. Y yo creo que esas capacidades, habilidades o experiencias adquiridas hicieron que, en algún momento, me llamaran para acompañar el desafío que el directorio se planteó respecto del Parque Cultural Huanchaca.
¿Por qué “Parque Cultural”?
Porque si bien ahora nuestro principal punto de atención es el museo, muy pronto queremos concretar otras áreas de desarrollo intelectual. Este gran proyecto surgió de privados, porque fue una sinergia total entre la Universidad Católica del Norte y Enjoy, que estaba posicionándose con su proyecto de casino, de hotel e hizo posible la construcción de este maravilloso museo. Ellos se unieron en un momento, formaron la fundación Ruinas de Huanchaca y visualizaron su tremendo potencial.
Es decir que esto es solo el comienzo...
Claro, y estos primeros socios estratégicos entendieron que es como un diamante en bruto, porque el Parque Cultural Huanchaca se transformará en un hito para la ciudad. También hay otras empresas que aportan financiamiento específico para diversas iniciativas, a través de la ley de donaciones culturales. En este sentido, tenemos intere- santes propuestas que han sido auspiciadas por empresas importantes, como minera Escondida, el Abra, minera Barrick Zaldívar, y por supuesto, SQM, cuya inyección de recursos fue fundamental para mantener la operación durante cuatro años.
¿Cómo se involucran las empresas?
En estos momentos estamos trabajando en una exposición muy interesante, donde nos ha apoyado Aguas Antofagasta. Tenemos ciertas ideas, las que van tomando forma en la medida en que conseguimos los recursos necesarios con los privados. Es muy importante que este sector comprenda que, además de su rol como productores o prestadores de servicios, son parte de un todo, de algo más grande. Una empresa es parte de la sociedad y tiene la responsabilidad de apoyar lo que tenga que ver con su entorno, tiene que generar sinergia. Y eso nos ha posibilitado concretar proyectos hermosos, tanto dentro del museo como fuera de él.
¿Puedes adelantar algo de lo que se viene?
El Parque Cultural involucra, en primer lugar, al Monumento Nacional Histórico de las Ruinas de Huanchaca, luego al anfiteatro al aire libre y al Museo del Desierto. Pero hay muchos sueños aquí. En estos minutos se está licitando el diseño del plan maestro urbano del Parque Cultural Huanchaca. Vamos a invitar a importantes oficinas de arquitectos, tanto regionales como nacionales, para que nos digan cómo se verá esto en cinco, en diez, en quince años más. Los hitos más importantes serán la instalación de un planetario, el mejoramiento de los accesos y la conexión del parque cultural con la ciudad.
¡Pero claro! Ahora van a quedar en un punto estratégico, justo en medio de las nuevas avenidas...
Además está la expansión de la Universidad Católica del Norte hacia el sur. Esta integración será fundamental y por eso debemos pensar muy bien cómo nos vamos a conectar con la gente que vive en la Coviefi, con los nuevos vecinos que vamos a tener de la avenida Angamos. Por eso, los arquitectos en este diseño urbano nos dirán cómo plasmar las ideas que tenemos, que son muchas; por ejemplo, ¿cómo hacemos que la gente pueda subir a las Ruinas de Huanchaca? ¿Qué hacemos en la explanada de Avenida Argentina? ¿Cómo construimos mejores accesos? ¿Cómo posibilitamos más estacionamientos?
Son muchas las ideas, ¿cuáles son las más cercanas?
Las prioridades son el planetario, con una ruta en las ruinas, la construcción del nuevo anfiteatro, construir un escenario de primera calidad para eventos masivos... Aquí en uno, dos, tres y quince años más van a pasar muchas cosas, en eso estamos trabajando. En el corto plazo se concretará una extensión del museo, auspiciada por SQM, que esperamos sea “la” exposición del salitre en Chile; también inauguraremos una muestra multimedial de los asentamientos humanos en la región de Antofagasta, desde la costa hasta el altiplano en la Sala de la Minería. Queremos, además, dar valor al sincretismo religioso de los bailes religiosos de Antofagasta. A nuestras sales les daremos profundidad a través de un mural de Luis Núñez. Todas esas iniciativas las concretaremos a través de proyectos acogidos a la Ley de Donaciones Culturales los que presentamos las empresas diciendo ¿Le interesa ser parte de este sueño? Y hemos tenido muchos sí, aunque siempre es necesaria más ayuda.
¿Y cómo lo hacen? ¿Parten con el proyecto bajo el brazo a ofrecerlo?
Sí. Nosotros tenemos dos fuentes de financiamiento: el aporte de las empresas y el arriendo de nuestras instalaciones y las entradas al museo. Son actividades que debemos hacer sustentables en el tiempo y todo nuestro equipo de trabajo se esmera en entregar buenos productos para lograr
una calidad de alto nivel. Además, tenemos auditorios y terrazas disponibles para eventos, la explanada Huanchaca ha sido escenario de eventos maravillosos y de recitales, tenemos el anfiteatro al aire libre y diversos espacios muy atractivos para ser utilizados con el maravilloso marco de las Ruinas.
¿Qué beneficios obtienen las empresas cuando aportan a proyectos?
El más importante es la presencia dentro de la comunidad. Además, obtienen beneficios tributarios bastante interesantes. Es un ganar- ganar por donde se le mire. La invitación está para que se atrevan a conocer y hacer crecer este lugar que es maravilloso, un lugar único y además de esa manera nos ayudan a que nosotros vayamos potenciando y desarrollando más este parque. T