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EDICIÓN | Julio 2011

Impulsando el Capital Humano

Sharon Parker, ingeniera comercial
Impulsando el Capital Humano

Esta joven profesional viñamarina se ha abierto camino en la Compañía Sudamericana de Vapores, importante empresa, gracias a la cual le ha tocado viajar por trabajo a destinos tan distintos como China, India y Estados Unidos. Hoy, paralelamente, emprende con Remolino, una singular peluquería infantil.

Por Maureen Berger H./ Fotografías Vernon Villanueva

Sharon Parker (37) viene recién bajándose del avión proveniente de Shanghái. Por su cargo como Jefe de Control de Gestión y Compensaciones en la Compañía Sudamericana de Vapores (CSVA), debe viajar bastante a destinos como Brasil, México, Estados Unidos, Alemania e India. “Es una ciudad bastante acogedora. Conocí a gente muy interesante y me pareció que su sentido de la familia y del trabajo es muy similar al nuestro. En lo que respecta a las metas propuestas, logramos realizar un estudio de excelente nivel en tiempo récord”, afirma con seguridad esta ingeniera comercial, madre de dos pequeños y de una tercera hija recién nacida: Remolino, una particular peluquería infantil.  

Esta viñamarina pertenece a una familia de inmigrantes británicos de la región, estudió en el Colegio Británico St. Margaret’s y egresó de Ingeniería Comercial en la Universidad de Viña del Mar. Está casada con Gustavo, ingeniero comercial especializado en finanzas, que trabaja en una consultora en Santiago, y ambos son padres de Sofía (6) y Tomás (3). “Nuestra vida es ‘caóticamente hermosa’. Los niños cambian completamente tus prioridades, son los que te llenan de energía, te inspiran a ser cada vez mejor y entregan amor sin ninguna condición. Pero también están continuamente sorprendiéndote, desafiando tus límites y demandando atención. El ser mamá es el papel más difícil y más gratificante que he tenido que hacer”, acota. 

Otros integrantes de su familia también son importantes, especialmente su hermana Constanza, con quien se asoció en el emprendimiento Remolino. “Si bien por mucho tiempo fuimos sólo mi mamá, mi hermano Brian y yo, porque mi papá murió cuando yo era muy chica, éramos muy unidos. Cuando yo tenía trece años nació Constanza, del segundo matrimonio de mi madre, y luego Gabriela. Pasar a ser una hermana mayor de niñas más pequeñas fue muy lindo, me hizo adquirir otras destrezas. Mi mamá siempre trabajó, así es que yo tuve un rol importante en ayudar a cuidarlas”.

¿Qué es lo más difícil o duro que te ha tocado vivir?
He tenido muchas pruebas: la muerte de mi papá cuando muy niña, el pasar por una situación financiera familiar muy complicada, vivir la separación de mi mamá y el estar parte de mi primer embarazo separada de mi marido porque él estuvo estudiando un postgrado fuera de Chile. Pero si bien fueron etapas difíciles, todas han sido instancias de crecimiento que me han llevado a ser la persona que soy hoy.

¿Es complicado viajar tanto, pensando en que tienes niños pequeños?
He tenido que viajar a nuestras oficinas de Brasil, México, Estados Unidos, Alemania, India, Hong Kong y ahora Shanghái. Lo más complicado es coordinar la logística en casa y estar tranquila pensando que todo va a funcionar bien. Yo no podría viajar en paz si no tuviera tanta gente que me quiere y permanece cerca ayudándome siempre. Mi suegra y mi mamá son campeonas para sacarme de apuros, y sus nietos son los más beneficiados en el proceso.


INGENIERO COMERCIAL 

En sus inicios, y mientras aún estudiaba en la universidad, Sharon Parker trabajó en el área administrativa de la empresa familiar; también organizando conferencias para la Exponaval, a cargo de los relatores y coordinando sus ponencias. Como curiosidad, junto a su pololo, hoy su marido, montó una empresa de decoración con globos: “me acuerdo que decoramos para una Navidad la galería Florida y la Galería Cristal. Hicimos un árbol con cuatro mil globos, los renos y un trineo. Trabajamos más de treinta y seis horas seguidas… fue agotador, pero súper gratificante”.

¿Cómo fueron tus inicios en la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV)?
Ingresé directamente al departamento de Recursos Humanos e hice mi práctica profesional en el Departamento de Desarrollo. Mi memoria fue sobre Remuneración Variable para mejorar la gestión en la empresa.

¿En qué áreas te ha tocado trabajar?
Luego de mis primeros años, tuve a cargo normar la política de beneficios del personal chileno asignado al extranjero. Más adelante fui seleccionada para participar en el proyecto más grande que se hiciera en la compañía. Se formó un equipo multidisciplinario de casi cien personas para trabajar en la transformación de procesos financiero-contables y su ERP o sistema de información. Fue una época excelente, donde aprendí mucho de la empresa, de las personas y del negocio. Me sirvió mucho para el rol que tengo hoy.

¿Luego volviste a Recursos Humanos?
Sí, después de tres años volví a Recursos Humanos para encarar un proyecto de transformación del área, en conjunto con nuestras contrapartes en cada continente. Hoy ocupo el cargo de Jefe de Control de Gestión y Compensaciones, donde tengo como misión asegurar que la forma en que se remunera a los empleados de la compañía sea equitativa internamente, competitiva con el mercado laboral de cada país donde operamos, acorde al desempeño y apropiada para atraer y retener al personal más calificado para la compañía. 

¿Por qué los Recursos Humanos han pasado a ser tu pasión?
Porque ingeniería comercial puede ser una carrera muy fría si optas por otras áreas de la especialidad, pero en Recursos Humanos puedes realmente hacer la diferencia en mejorar la satisfacción laboral (y por ende personal) de mucha gente. 

¿Cuáles han sido tus principales logros en CSAV?
Creo que no ha sido un logro mío sino del equipo actual que es parte de la gerencia de RRHH; lo principal ha sido posicionar a la unidad como un socio estratégico de negocio. 

En simple, cada vez más se está valorando el aporte que hacemos, ya sea sugiriendo un perfil apropiado para una contratación, apoyando en la gestión de desempeño de una unidad de negocio, acompañando en la adaptación de las personas a un cambio de procesos o proponiendo un plan de incentivo que apoye una nueva estrategia comercial.

Es difícil que una mujer pueda acceder a cargos importantes en la zona, ¿te sientes afortunada?
La verdad es que pocas veces he sentido que el ser mujer haya perjudicado mis posibilidades laborales, más bien al contrario. Sé que no existen muchas opciones de cargos desafiantes y de especialidad en la región, pero no tiene que ver con el género. Hay muchísima gente que viaja todos los días a Santiago u otras que han optado por radicarse en Viña, en algunos casos pagando un costo profesional, pero privilegiando la calidad de vida. Yo me siento muy afortunada de tener una posición interesante en una empresa líder en la industria y poder hacerlo residiendo en la mejor ciudad para vivir en Chile.

Pero, ¿pensaste en algún momento en irte a Santiago?
Sí, lo pensamos, estuvimos considerando cambiarnos hace un tiempo atrás, fundamentalmente porque Gustavo viaja todos los días a la capital, desde hace cuatro años, y es muy cansador. Después, nos dimos cuenta de que la calidad de vida de los niños empeoraría mucho. Además, tenemos todos nuestros afectos en Viña y yo estoy haciendo lo que más me gusta en una empresa líder. 


REMOLINO

Cuando Sharon necesitaba hacer el habitual recorte de pelo a sus niños, encontraba que ningún lugar en Viña reunía el ciento por ciento de sus expectativas. “La peluquería que tenía estilistas con experiencia no se veía limpia; la que poseía una carta amplia de servicios, no gozaba de infraestructura acondicionada para niños; la que ofrecía buenos precios, no otorgaba propuestas novedosas, etc.”, argumenta. Esta ingeniera comercial siempre tuvo espíritu emprendedor, pero aprendió de joven que no había que tomar los negocios a la ligera. Tuvieron que pasar varios años hasta que su hermana Constanza, heredera del mismo espíritu comercial de la madre, pudiera acompañarla en esta aventura, que permitió que en marzo de este año estuvieran listas para abrir Remolino.

¿Cómo nace la idea de Remolino?, ¿viste algo similar en tus viajes o es una idea original?
Los viajes son ideales para capturar ideas, pero en el caso de Remolino surgió de una necesidad personal. Como mamá sentí que Viña del Mar requería de un espacio especialmente pensado en los niños. Donde pudieras llevarlos a recibir algún servicio, pero que fuera también un momento para pasarlo bien, para que jugaran, para compartir con ellos. Que fuera un momento sin estrés, entretenido. 

¿Quiénes de tu familia han colaborado?
Mi hermana Constanza es quien administra el local. Mi hermana menor y otra prima también contribuyen en turnos cuando es necesario. Mi prima Alexandra fue quien diseñó, junto a su socia, el local y la imagen corporativa, que agrega mucho valor a nuestra marca. Mi marido es mi asesor financiero, mi tío Kenneth lideró la remodelación, y eso es sólo por mencionar a algunos. 

¿Qué servicios ofrece la peluquería?
Nuestro sello son los peinados de niñas, son geniales, ya que no es necesario esperar a usarlos en un matrimonio o presentación porque son muy ajustados a su edad. Nuestras clientas se hacen nuestras trencitas o encintados para ir a un cumpleaños o sólo por diversión. También tenemos servicios de manicura para madre e hija y para los niños tenemos corte padre e hijo. Para los más chiquititos tenemos packs mi primer corte, donde se pueden llevar el primer mechón en un lindo marco de recuerdo para regalar a los abuelos o para ponerlo en la pieza de los niños. 

¿Cómo controlan a los niños y niñas que a veces tienen pánico a que les hagan algo en el pelo?
Todo es atendido por un personal con paciencia infinita y excelente técnica. En Remolino, la sala de espera tiene un pizarrón enorme para que los pequeños rayen todo lo que quieran, una mini biblioteca y juguetes. Pueden elegir sus monitos animados favoritos y los más grandes jugar con consolas portables mientras se atienden. No se dan ni cuenta cuando ya están listos, además de premio reciben como regalo una paleta de dulce.

¿Qué novedades han pensado aplicar a Remolino?
Durante las vacaciones de invierno tendremos talleres de arte para que los niños no estén aburridos en casa y aprendan técnicas en pintura, telar o bijouterie. Más adelante incorporaremos una promoción para que un grupo de niñas pueda asistir en conjunto a una tarde de belleza, haciéndose peinados, manicura, maquillaje, sacándose fotos y comiendo puras exquisiteces, hechas artesanalmente. Estamos pensando en nuevas sorpresas y novedades para el resto del año. Siempre nuestra intención será hacer de Remolino un punto de encuentro entretenido y familiar, para que cuando vengan todos lo pasen genial. 

 

“Me siento muy afortunada de tener una posición interesante en una empresa líder en la industria y poder hacerlo residiendo en la mejor ciudad para vivir en Chile”.

 

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