Es julio, un mes en que hay vacaciones de invierno y probablemente algunos irán a esquiar. Mi sugerencia proviene de un clima frío, es un tinto suave con buen cuerpo: el Gran Reserva Syrah 2008 de la Viña Casas Del Bosque y el enólogo Neozelandés Grant Phelps. Hay cepas que crecen solamente en climas cálidos como el carmeneré y cabernet sauvignon o solo en climas fríos como el sauvignon blanc y pinot noir, pero el syrah es compatible con ambos. Este syrah es ciento por ciento del valle de Casablanca y está cultivado en suelos viejos con arcilla roja y granizo degradado. Las uvas están plantadas en las laderas de las colinas y luchan para llegar a una madurez necesaria para la vinificación en el clima frío, por lo tanto la uva se desarrolla con notas florales como violetas, lavanda y de yerbas como el romero. La cosecha fue realizada a mano entre el 12 y el 18 de mayo de 2008. Al término de la fermentación, el vino fue puesto en barricas de roble francés durante doce meses. Al catarlo veo un profundo color violeta; en nariz hay mora, cuero, madera, romero y flores. En boca, frutas negras, notas minerales como grafito, acidez media y fresca, elegante y equilibrada. Este vino es apto para las armonías con carnes finas, cordero, osobuco, cerdo y está recomendado con pastas con sabores intensos.