A dos años de la muerte de Michael Jackson, qué mejor manera de recordarlo que con uno de los clásicos de su carrera: Moonwalker (1988), una película que recorre sus grandes éxitos de una particular manera. Con efectos especiales y animaciones típicas de los ochenta, podemos ver sus inicios junto a The Jackson Five, pasando por diversas presentaciones y videos hasta llegar al aclamado disco Bad. ABC, Ben, Thriller, The Way You Make Me Feel, Leave Me Alone son parte de esta biografía musical que da paso a la historia central. Una particular trama, que si bien no posee un gran argumento, logra cautivar con su rapidez e increíbles coreografías, con el sello de un gran cantante y bailarín. En ella, Michael debe defender a todos los niños del mundo del terrible plan de Mr. Big (Joe Pesci) para que consuman drogas, especialmente a tres huérfanos que se volvieron sus amigos. Como dato curioso, uno de los pequeños es interpretado por Sean Lennon, hijo del legendario integrante de The Beatles. De hecho, en la apertura de la cinta en la canción Man in the Mirror, se hace un homenaje a su padre John y otras figuras históricas como la Madre Teresa de Calcuta, Gandhi y Martin Luther King. Destaca sobre todas las escenas Smooth Criminal, una versión extendida del famoso videoclip, donde el baile, interpretaciones y coreografías en un abandonado galpón son increíbles. Además, una parodia del video musical Bad con niños interpretando los papeles de los diversos personajes del clip original. Resulta genial ver un pequeño en el rol de Jackson, que imita a la perfección todos sus gestos.