Dejó su Moscú natal hace dieciocho años para aventurarse en este lado sur del mundo. Aquí encontró no solo el oficio que le ha llenado su vida, sino también la felicidad. Desde el 2002 que tiene su propio taller de joyería fina y desde entonces se dedica a crear hermosas piezas de plata, oro y piedras preciosas. Hace unos pocos meses decidió innovar y, por primera vez en el país, existirán piezas de plata con esmalte âmade in Chileâ.
Por Laura Valdés P. / Fotografía Patricio Salfate T.
Maxim nos recibe en su taller con una disposición encantadora. Su semblante sereno da paso a una gran sonrisa en varias partes de esta entrevista, confesando que es la primera vez que comparte su historia en algún medio periodístico. Este espacio es único para la creación de joyas hermosas que provienen de su imaginación y punto de contacto con una larga lista de clientes que ha ido creciendo en estos diez años, desde que decidiera abrir su propio taller.
En él se encuentran algunas piezas exclusivas que luego serán entregadas, mientras en una pared se pueden apreciar varias fotografías de algunos trabajos ya realizados. Anillos, aros, pulseras con piedras hermosas y diseños originales. En los ojos de este moscovita nacionalizado chileno, asoma el orgullo cada vez que habla del cariño que le tiene a este oficio.
Cuesta creer que antes de dedicarse a esto, Maxim haya pasado por una cantidad de trabajos y negocios muy distintos entre sí: vendedor de ropa al por mayor en su juventud en Rusia, entrenador en un gimnasio ya en Chile o dedicarse a abrir una panadería y después saltar al rubro de la construcción. "Me costó encontrar lo mío; estuve trabajando en diferentes rubros y nunca me sentía contento hasta que, casualmente, encontré la joyería. Fue quitarme un peso de encima, y me dije ¡por fin encontré algo mío!.. incluso sin saber cómo lo iba a hacer", señala sonriendo.
<strong>¿Y cómo fue esta revelación? Porque estabas en el área de construcción...</strong><br /> Pero estaba buscando algo, no sabía bien qué, hasta que encontré la joyería por casualidad. Para mí ni siquiera fue empezar a aprender; te explico, es como si tuviste un sueño en la noche y en la mañana lo olvidaste por completo y después empieza a volver de a poco. Entonces aprender joyería fue como acordarme del sueño que ya había conocido antes. Hay cosas que, por lógica, yo sacaba sin que nadie me hubiera explicado antes. Me sucedió que hasta videos que vi en YouTube sobre joyería, mostraban algo idéntico a lo que yo había imaginado con anterioridad.
<strong>El conocimiento ya lo traías en el fondo...</strong><br /> Claro. Porque no es un oficio para todas las personas. Siempre tuve habilidades para las artes manuales y en Moscú hice cosas que tienen relación en cierta forma con la joyería, no directamente, pero yo también hacía muebles, sabía de la técnica del repujado. Como puedes ver, esa vitrina, donde expongo las joyas, la hice yo. Pero el oficio de orfebre lo aprendí acá en Chile.
<strong>¿Dónde aprendiste?</strong><br /> Aquí en La Serena, en Santiago, también a través de <em>skype</em> con un maestro ruso. En Santiago me enseñaron unos brasileños, y también me metí en YouTube. He visto de todo un poco. Y sigo aprendiendo, porque uno va descubriendo nuevas técnicas, se le van ocurriendo nuevas ideas. Quizás hay mucha gente que cree que esto es simple, pero la joyería tiene muchos matices y especialidades. Hay personas que sólo trabajan metal, otros piedras, y así.
<strong> ¿Cómo definirías lo que haces?</strong><br /> Yo empecé como joyería fina, exclusiva. Y ahora último, hace tres meses, estoy trabajando en una línea de plata con esmalte. Esto es totalmente nuevo para mí y para Chile, porque todavía no tiene análogos. De verdad, me tomé el tiempo de ir a Santiago y estar en todas las tiendas posibles y no hay nada parecido. Incluso tuve problemas para comprar el esmalte porque en Chile no lo venden. Tengo que importarlo de Estados Unidos.
<strong>EL ORFEBRE</strong>
Maxim se desenvuelve confiado y orgulloso en su taller. Nos muestra máquinas de última generación que adquirió hace poco para mejorar su trabajo y también para aplicar esta técnica de plata con esmalte, que es la oportunidad para desarrollar más su lado artístico, puesto que puede experimentar con los colores y diseños. Confiesa que en la joyería se ha avanzado mucho en los últimos años, por eso está encantado de trabajar recientemente con un microscopio que le ayuda a ser aún más prolijo en su trabajo. "El nivel que proponen en Europa y en Estados Unidos ya es imposible hacerlo solamente con la lupa, ahora todo se trabaja con microscopio, para cada cosa existe su máquina".
<strong>¿En qué te inspiras cuando haces una joya?</strong><br /> Para mí es más fácil cuando conozco al cliente, porque ya sé sus gustos. Hay gente que prefiere las cosas grandes y solo en oro, a otra le atrae más la plata. Eso depende de cada persona y sus preferencias. No existe una sola cosa en que me inspiro, depende del cliente y la comunicación con él.
Sin duda, el sueño de Maxim es algún día tener su propia colección y exponerla. Pero la gran demanda de personas que esperan tener una joya hace que parcele su tiempo. Por las mañanas se dedica a crear esas piezas hermosas, delicadas y únicas que se encuentran en lista de espera de hasta tres meses. Los únicos que tienen cierta carta blanca por contrato es Tienda París con su departamento de Novios. En la tarde, en cambio, pone su arte en la nueva línea de plata con esmalte con ayudante incluido, porque si no, no daría a abasto.
<strong>¿Qué es lo que más te piden?</strong><br /> Anillos, en joyería es el setenta y cinco por ciento de lo que se vende y después viene el juego con los aros; collares no es tan común, porque el oro es demasiado caro.
<strong>¿Y cuánto tardas en cada joya?</strong><br /> Hay joyas que se pueden hacer en un día y otras que podrían tardar una semana, todo depende de la complejidad del diseño y, básicamente, por la cantidad de piedras que pueda llegar a tener una pieza. El tiempo de demora en entregar una joya varía porque aquí la entrega es por orden de llegada.
<strong>¿Y cómo la gente te puede ubicar?</strong><br /> A través de mi página web <a href="http://www.maximnikoulinejoyas.com/">www.maximnikoulinejoyas.com</a> . Ahora la gracia que yo ofrezco a mis clientes es que ellos pagan lo mismo que paga la joyería a un taller externo. Para que te hagas una idea, yo trabajaba para una joyería muy pituca en Alonso de Córdoba, yo era el único joyero externo que tenía taller propio y la diferencia entre lo que yo cobraba y ellos, era cuatro veces.
<strong>¿Echas de menos algo de tu país?</strong><br /> Echo mucho de menos el bosque, la nieve, la naturaleza básicamente... Es lo único, porque estoy muy bien aquí. Y muy agradecido de vivir en Chile con mi hermano y mi madre.
<strong><em> "El nivel que proponen en Europa y en Estados Unidos ya es imposible hacerlo solamente con la lupa, ahora todo se trabaja con microscopio, para cada cosa existe su máquina". </em></strong>
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