Con tres empresas distintas, Luis García y Verónica Fernández se volcaron de lleno al mundo del emprendimiento. De la universidad a estudiar un postgrado en el extranjero, y de ahí, a vivir de nuevo en su ciudad natal, Concepción, para desarrollar sus proyectos de emprendimiento.
Verónica Fernández es diseñadora industrial y Luis García, arquitecto, ambos de la Universidad del Bío Bío. Cuando egresaron, se fueron a Barcelona a estudiar; ella un postgrado en Interiorismo, Comunicación, Marketing y Cool Hunting; y él un doctorado en Proyectos de Arquitectura, en el cual se encuentra en la etapa de candidato. Además de una especialidad en la Fundación CIM, en CAD y CAM. Esta institución es un centro de innovación y tecnología, especializado en tecnologías avanzadas de la producción.
Con todo este conocimiento sobre los nuevos procesos de fabricación, se volvieron a Chile, pensando que acá solo deberían desarrollar los objetos que tenían en mente para el mercado nacional e internacional. Sin embargo, se dieron cuenta de que aquí estaba todo por hacer en materia tecnológica, con respecto a la impresión de productos.
LAS EMPRESAS
Su primer paso fue formar Poda Chile, marca registrada que, desde 2011, se dedica al diseño y fabricación de productos destinados a mobiliario, iluminación e interiorismo, en general. Todos diseñados con las nuevas tecnologías aprendidas en España.
A no mucho andar nació Conce3D Printer, destinada a la fabricación de impresoras digitales para su venta, con diseño personalizado, de acuerdo con el requerimiento de los clientes, que pueden necesitar una más rápida o más grande. Estas máquinas ofrecen una amplia posibilidad de hacer cosas, como piezas de prótesis, partes de helicópteros a escala, joyas, etc. Además, Conce3D Printer cuenta con el servicio de impresión 3D. Basta con presentar un dibujo en el formato adecuado. También, asesoría en todo momento, ya sea en la etapa de diseño de la pieza o en la fabricación.
Todos los objetos producidos por la impresora 3D, son hechos de plástico, pero ahora, Verónica y Luis, se encuentran investigando la futura impresión de elementos orgánicos, como cerámica u hormigón. Sin duda, se amplían más las posibilidades de creación.
Finalmente, ve la luz hace unos meses Fab Lab Concepción, un laboratorio de fabricación digital, que pertenece a la red mundial de laboratorios del mismo rubro, asociados al MIT, Instituto Tecnológico de Massachusetts, que es el más importante del mundo en materia tecnológica. En Chile, existen tres en Santiago, además de Fab Lab.
El objetivo es poner a disposición de la comunidad, un lugar que cuenta con un equipo profesional, herramientas de fabricación digital, y colaboración para la realización del diseño de un proyecto de cualquier índole, facilitar el uso de la herramientas para realizar los prototipos y asesoría en el desarrollo de productos. Por ejemplo, mobiliario, iluminación, paneles decorativos, impresión de piezas de plástico ABS, etc.
Además, Verónica y Luis quieren ofrecer membresías de Fab Lab, diarias, semanales o mensuales, a personas que quieran trabajar en el desarrollo de productos. En el tiempo requerido pueden usar las instalaciones, obtener asesoría con respecto al diseño y fabricación de productos y horas de uso de la máquina digital. El objetivo es que la persona salga con el producto materializado.
Para la realización de sus empresas, Verónica y Luis han tenido el apoyo de SERCOTEC e Innova Bío Bío, y están vinculados a Ideas Incuba Universidad de Concepción.
TODO POR HACER
¿Qué pasó cuando llegaron a Concepción y se dieron cuenta de que estaba todo por hacer en el área de su emprendimiento?
Lo recibimos como oportunidad y como problema por resolver, ya que en un principio nos enfrentamos en solitario a la implementación de nuestro propio taller de fabricación digital, donde el entorno de nuestros pares no acababa de entender de qué se trataba nuestro emprendimiento; sin embargo, nos hemos propuesto dar la oportunidad a la comunidad emprendedora de acceder a la tecnología que disponemos. En temas de diseño, acercamos la programación de geometrías a través de programas de workshop intensivos de uno o dos días, y el acceso a nuestro taller a través de membresías diarias, semanales y mensuales, con las cuales los usuarios cuentan con horas en nuestra Router CNC, grabadora y cortadora
láser e impresoras 3D.
¿Cuáles son los alcances de la Impresión 3D y la fabricación de productos?
Los usos que se le pueden dar a la impresión 3D son variados y para todo tipo de fines, desde piezas en la etapa de desarrollo de productos, hasta productos finales; como piezas mecánicas, engranajes, vínculos de diferente naturaleza, joyas, juguetes, y hasta prótesis de algún miembro del cuerpo humano.
¿Qué dificultades han tenido con la puesta en marcha de su empresa?
El principal problema fue el espacio para plantear este emprendimiento. Hoy en día hemos implementado el primer laboratorio de fabricación digital de la Región del Biobío, Fab Lab Concepción, el cual comenzó a operar en el mes de abril, lo que nos ha permitido prestar nuestros servicios al entorno emprendedor local.
¿Qué ventajas tiene la impresora 3D que fabrican ustedes con respecto a una hecha en China?
Las ventajas comparativas de las impresoras fabricadas por Conce 3D Printer, proyecto asociado a Fab Lab Concepción, con respecto a una impresora china, es la personalización. Esto quiere decir que fabricamos según las necesidades del cliente, en cuanto a rapidez y tamaño.
Cabe destacar que nosotros somos una empresa local, por lo tanto, se entrega una máquina puesta en marcha y garantizando su buen funcionamiento, además de entregar capacitación y un servicio post-venta.
¿Qué esperan del futuro para su empresa?
Esperamos consolidarnos. En un futuro cercano nos gustaría ampliarnos para poder prestar más servicios e implementar nuevos procesos productivos relacionados con la fabricación digital.