Manuel (40) quiso seguir la tradición de su padre y ayudarlo en el negocio de las abejas que este tenía. Para esto estudióingeniería forestal en Concepción y, paralelamente, empezó a crear sus propias colmenas con el fin de involucrarse en el tema. Así todos los fines de semana viajaba de Concepción a Curicó a ver cómo avanzaban sus panales. “Era agotador, pero el tema siempre me ha gustado y, poco a poco, fui creciendo y al terminar la universidad decidí que las abejas eran lo mío”.
Con el transcurso de los años, Manuel fue aumentando progresivamente el número de colmenas y entendió que para sobrevivir en el negocio había que profesionalizarse, buscar dar el mejor servicio posible. “Mi idea era prestar una asistencia completa. Las empresas frutícolas comenzaron a crecer y se dieron cuenta de que era mejor trabajar con apicultores integrales”. Manuel comenzó su negocio con alrededor de ciento veinte colmenas el año 1997, y hoy bordea las ciento treinta mil, lo que le aporta una facturación anual de alrededor de mil quinientos millones de pesos.
POLINIZACIÓN
El negocio consiste en arrendar las colmenas para polinizar los frutales —almendros,ciruelos, cerezos, manzanos, perales, kiwisy semilleros—, pero además, preocuparse de revisar los lugares más adecuados para su instalación, la distribución, hacer un informe para ver cómo estuvo la cuaja e ir monitoreando permanentemente el trabajo que se realiza.
Es fundamental que las colmenas estén formadas por reinas nuevas de sus propios criaderos, de rápido y buen desarrollo de cría, asegurando la demanda continua de polen. A la selección genética, se potencian los panales con un manejo de incentivos, alimentación y espacios, aprovechando al máximo las capacidades. El éxito de la polinización no es solo llevar las colmenas a los campos, sino medir los resultados reales como la calidad de la fruta. Hoy, Apícola Martínez trabaja con importantes empresas del sector como Agrosuper, Frutizano, Soler, Del Monte, Surfrut, Inversiones Los Lilenes, entre otros.
LAS ABEJAS SE ESTÁN MURIENDO
La producción de miel esta cada día más baja. En Curicó, años atrás, se producían cuarenta kilos de miel por colmena y hoy no se producen ni siete kilos de miel, esto principalmente por la sequía. “La abeja es como un barómetro de lo que está pasando en el planeta, comenta Manuel; la muerte de las abejas es un fenómeno mundial que yo lo asocio al clima, por la falta de agua, principalmente”.
“Nosotros viajamos constantemente al extranjero buscando remedios para las abejas o información para manejar mejor nuestras colmenas. Hoy estas, sin el apicultor, no viven. Con el cambio climático las abejas se están muriendo, ha disminuido su población”.
¿Cómo cuidas las trece mil colmenas que tienes hoy?
Fue muy importante para mí haber armado un criadero de abejas reina, ya que hay tanta mortandad que tienes que preocuparte de repoblar la colmena rápidamente, además, luego de un viaje a la universidad de Ohio, empezamos a trabajar con gente de allá y comenzamos a criar abejas con nuestra genética local. Así la apícola hace diez mil reinas que antes vendíamos, y que hoy, en cambio, las usamos para ir remplazando las abejas reinas de las colmenas y así las abejas viven más tiempo.
¿Dónde mantienes las colmenas durante el año?
Se mantienen repartidas desde Melipilla a Chiloé. Las polinizaciones empiezan en julio con los almendros, en septiembre continúan con los manzanos y cerezos, y en noviembre partimos con los kiwis y paltos. Cuando se desocupan de la polinización de los huertos las llevamos a lugares en donde podamos sacar miel, y como ha estado tan malo el clima, me las estoy llevando a Chiloé. Hay que moverse con ellas.
¿Es Chile un país apto para la apicultura?
Cuando empecé a viajar me di cuenta de que nosotros, como país, tenemos diferentes condiciones de clima que son súper favorables para las abejas. En Argentina, por ejemplo, se producían ciento cuarenta mil toneladas de miel y hoy no llegan a más de cuarenta mil, por las plantaciones de soya y por el cambio climático. En el mundo se ha muerto más de la mitad de la población de abejas, lo que es alarmante.
¿Por qué se dice que si se acaban las abejas morimos?
Un tercio de los alimentos que comemos son polinizados por las abejas, por lo que si estas desapareciesen del mapa, nos quedaríamos sin importantes víveres para nuestro desarrollo. Se está produciendo un colapso en la colmena y se está investigando en California y en Europa qué es lo que pasa. Primero le echaron la culpa a un hongo, a los insecticidas, a las antenas celulares, entre otros, porque lo que sucede es que las abejas salen a polinizar pero no encuentran el camino para volver a sus hogares, entonces mueren. Hay algo que interfiere en su orientación. En el hemisferio norte se ha muerto más de la mitad de la población de abejas, pero en Chile se está logrando tenerlas vivas a través de cambios de reina y manejo de la colmena para que puedan vivir más tiempo. Sin abejas hay un tremendo riesgo para la fruticultura que se queda sin polinización y eso repercute en el porcentaje de la producción. En Chile, el tema es súper importante porque acá está muy desarrollado el negocio frutícola.
Cuéntame de tu nuevo negocio con el polen de kiwi...
En un viaje a Nueva Zelanda que hice para ver cómo polinizaban el kiwi, y aprender sus técnicas, me topé con otro negocio que era la producción de polen de kiwi. Lo sacan en forma artificial, cosechan las flores de los machos, la procesan y extraen el polen que se usa cuando florece el kiwi, flor a flor le ponen este polen (polinización manual). Lo trajimos a Chile, lo adaptamos e hicimos como un joint venture con estos neozelandeses para producir este polen y exportarlo a otros países como Nueva Zelanda, Italia y Corea. Esta nueva tendencia resuelve tres problemas frecuentes que se pueden corregir en la polinización de los kiwis: la pobre floración de los polinizantes (la falta de polen en los campos provoca una disminución de la producción en la cosecha. Al aplicar polen en los predios durante la floración se suplirá el polen que los polinizantes no están aportando); segundo, las flores de los kiwis son poco llamativas para las abejas, lo que puede crear serios problemas de polinización, y tercero ayudar a los polinizantes desfasados.
¿Y el negocio de la miel?
La polinización y el polen de kiwi han sido un buen negocio hoy y gracias a una alianza con unos ucranianos es que estamos creando en Chile un tipo de miel especial para exportarla a Europa. Esta miel ellos la ocupan para arreglar otras mieles, entonces está tan malo este negocio que hay que buscarle una vuelta. La miel hoy la vendemos a JPM Exportaciones en Chile, Apimiel en Alemania, MIELES en Suiza y México.
AYUDA SOCIAL
Apícola Martínez también está involucrada en el tema de ayuda social y deportiva, destinando un porcentaje importante de sus ingresos a ese ítem, entre cuarenta y cincuenta millones de pesos al año. Hoy están construyendo una capilla con la ayuda del arquitecto Gonzalo Urzúa, trabajando codo a codo con la madre Irene en Molina, en el Hogar del Buen Samaritano. “Trato de hacer una red de ayuda. No solo se puede ayudar con plata, también se puede hacer gestión”.