Tell Magazine

Entrevistas » Mujer

EDICIÓN | Enero 2014

Mujeres de fe

Carmen Paz Zúñiga, fundadora Taller Arenas
Mujeres de fe
Si cada uno aportara un granito de arena, muchas cosas se podrían mejorar, es la consigna de las integrantes de Taller Arenas, quienes cada miércoles se dirigen a Coronel para acompañar a las mujeres de la Población O’Higgins, que sufrieron de diversas maneras con el terremoto. 
por Soledad Posada M. / fotografía Sonja San Martín D.

Luego de tomar conciencia del desastre que significó el terremoto de 2010, Carmen Paz Zúñiga, junto a Herna Neira, se preguntaron qué podían hacer para ayudar a otros que quedaron en una situación más desfavorable. Fue así como lograron sacar adelante un proyecto para mejorar las condiciones de las personas víctimas de la catástrofe. Los empeños se dirigieron a Coronel, específicamente a la población O’Higgins, que quedó incluso sin capilla. Porque lo primordial que une a estas féminas es la labor formativa en cuanto a la fe que motiva todas sus acciones.

Carmen Paz estudió en el Externado Inmaculada Concepción, está casada con Luis Felipe Moncada, y es madre de Pablo Andrés (26), y de los mellizos Luis Felipe y Magdalena Paz (17). Como miembro del Centro de Padres del Colegio Itahue, ha organizado shows de talentos y ferias del libro usado. También, pertenece a la junta de vecinos de Villuco, donde ha logrado crear un comité de seguridad, mejorado áreas verdes, arreglado las veredas, dispuesto cámaras de seguridad, reparado las garitas y cercado los sitios eriazos. Una mujer de acción.

¿Cómo recuerdas tu infancia?
Una linda infancia viviendo en Maule, Schwager, frente al mar.

¿Cuáles son tus aficiones?
La lectura. Me encanta leer historias noveladas de Louis de Wohl. Ahora estoy leyendo a Ken Follet.

El recuerdo de tu mejor viaje
Junto a mi marido viajando por Europa. Venecia, Florencia, Roma, París Disfrutando a nuestro ritmo, sin horarios.

¿Cómo ha influido en tu vida la práctica de un deporte?
En mi niñez practiq muchos deportes. La natación es mi favorito. Lleg a competir en nacionalesAhora estoy exclusivamente dedicada al tenis; nos juntamos en el Estadio Español un grupo de señoras tres veces a la semana, organizamo campeonato dentro y fuera de Concepción. El deporte ayuda a trabajar en equipo, en el estado de ánimo, disciplina y comer sano.

¿A qué te dedicas?
Soy principalmente dueña de casa, pero participo en la Junta de Vecinos de Villuco, en el Centro de Padres del Colegio Itahue y sobre todo ayudo a mi marido con la administración del campo. Tenemos una plantación de frutos secos que está entrando en producción.

¿Qué aspectos esperas heredar a tus hijos?
Que sean jóvenes muy piadosos, profesionales y líderes. Que dejen huella.
 
¿Qué esperas para el futuro?
Cuando mis hijos estén recibidos, espero vivir tiempo completo en el campo junto a mi marido y desarrollar una acción social en la zona donde estemos.

 
TALLER ARENAS
 
Primero fueron tres amigas que en común sólo tenían su fe católica y las ganas de servir, y ya van veinte que no se cansan de viajar a Coronel todos los miércoles desde hace cuatro años. Por el contrario, cada día están más motivadas a seguir con esta obra. Carmen Paz no dudó en comenzar esta labor “en la cual yo recibo mucho más de lo que doy”, aclara, convencida de que la ayuda a los demás debe demostrarse en acciones. “Nuestra labor es formativa, las damas asisten a una charla de formación y después pueden acceder a los talleres de manualidades que les preparamos; nada se les ha regalado ni los materiales”, afirma. Para ella, siempre es un buen momento para emprender una acción social, “yo nunca había hecho algo así”, indica.
 
¿Cuántas mujeres participan en Coronel?
En cuatro años, aumentaron las participantes de seis a setenta. Hemos tenido que cerrar las inscripciones porque cada día aparecen nuevas interesadas.
 
¿Cuál es el objetivo?
El objetivo es entregar formación católica a las señoras y, en paralelo, se les enseña una manualidad para que puedan en el futuro aportar a sus hogares.
 
¿Todas son católicas?
La mayoría son católicas que han estado mucho tiempo alejadas de la fe. Incluso, hay veinte evangélicas que son muy respetuosas.
 
¿Cómo es la asistencia de las voluntarias?
Hemos aumentado de tres a veinte. Todas quieren ir y nos dividimos en comisiones: manualidad, jardines, formación y personalidad jurídica.
 
¿Con quién se contactaron allá?
El contacto es el padre Manuel Zúñiga, párroco de Villa Mora, a cargo del decanato del carbón. Él avala el programa con los temas de formación y nos pidió quedarnos mínimo un año. Partimos en junio de 2010, llegó diciembre y dio tantos frutos que nos pidió repetirlo el año siguiente, y así se ha hecho hasta ahora.
 
¿Qué avances has visto?
Las señoras ven los cambios en su entorno, en el trato con la familia, los hijos, los maridos, el entusiasmo para enfrentar la vida. Por ejemplo, ellas se han comenzado a arreglar de nuevo.
 
¿Hay quienes han avanzado más?
Sí, y a las más avanzadas en formación, que son catorce, se les entregará solo doctrina, porque ellas mismas la necesitan y piden, y así ayudan al sacerdote. Ellas están preparándose para ser formadoras.

¿No hay una fecha de término?
El proyecto no tiene fin, porque la doctrina es para crecer infinitamente. La idea después es repetirlo en otra población.
 
¿Qué manualidades enseñan?
Muñecas caracterizadas para entregar a las alumnas de cuarto medio del Colegio Itahue, rosarios, decoupage, mosaico, cocina, pesebre, decorar ensaladas, poner la mesa, etc., y así van saliendo ideas en el camino.
 
¿Y de doctrina?
Se sigue el programa del año, con charlas sobre las virtudes de acuerdo con el calendario litúrgico.
 
¿Ha habido alguien con una transformación especial?
Todas han experimentado cambios, sobresale Johana Coloma, quien se veía que no estaba bien, se notó un cambio físico y emocional. Ella quiso confirmarse, el marido también percibió el cambio y se confirmaron los dos. Fue muy emotivo y yo fui la madrina.
 
¿Qué hacen con los ingresos obtenidos?
Todos los donativos son para el sacerdote, estamos trabajando para reconstruir la capilla. Además, enseñamos a poner la misa, con todos los significados y símbolos, para que las señoras ayuden al párroco. Incluso podrían bordar los lienzos litúrgicos y venderlos en el futuro. Hasta el momento hemos adquirido ornamentos litúrgicos.
 
¿Cuál ha sido el mayor obstáculo?
Ninguno, hemos recibido muchas donaciones. El Espíritu Santo nos mostró el camino. Solo mandamos mails y llegan las ayudas. La gente siempre quiere participar. A todas las personas les gusta la acción social, no puede ser que no sientan satisfacción al entregar.
 
¿Cuál es la clave?
La formación y el cariño. Nunca hemos tenido un problema, hay mucha alegría. Las acompañamos a ellas y ellas a nosotras.
 
Incluso, hemos desfilado por las calles durante el aniversario de Coronel y hemos hecho misas con nuestros maridos e hijos en el coro. Para el aniversario de San Josemaría Escrivá de Balaguer, el 26 de junio, vinieron veintidós señoras a la misa que se efectuó en la Catedral. Hicieron un gran esfuerzo y nos acompañaron.
 
¿Cuáles son los desafíos?
Inacap está construyendo una ampliación para dar charlas de temas específicos. Además, hicimos una biblioteca para que tengan acceso a la buena lectura. El 2014, esperamos ayudar a financiar la capilla, hacer un jardín y huerta para las familias, y que funcione la biblioteca.
 

“En cuatro años, aumentaron las participantes de seis a setenta. Hemos tenido que cerrar las inscripciones porque cada día aparecen nuevas interesadas”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación7+4+1   =