Conocida en la ciudad por sus ricos panes de Pascua y tortas, la historia de Rosina se remonta a la segunda guerra mundial, cuando siendo una niña debió vivir una fuerte experiencia, para luego dar paso a las pasiones que la acompañarían toda la vida: la enseñanza y el deporte.
Pese a que en el último tiempo Nacimiento ha alcanzado notoriedad como centro industrial, gracias a las plantas de celulosa y aserraderos, la tradición alfarera que ha hecho famosa a esta comuna desde hace más de cincuenta años sigue viva y promete revivir épocas gloriosas en torno a este rubro.