Es uno de los artistas jóvenes más importantes del país y expone en paralelo en las más importantes galerías de Chile y Estados Unidos. Convencido de que es el momento de dar el salto y de que sus esculturas lleguen cada día a más personas alrededor del mundo, prepara sus maletas y a su familia para partir a vivir a Miami. Con camas, petacas, herramientas, niños y muchos sueños, Ignacio abre sus alas para comerse al mundo.