TELL MAGAZINE MARZO 2020
27 tell. cl Impulsando la adaptabilidad laboral, el teletrabajo y el trabajo a distancia – de vital importancia hoy en día–, junto con fomentar la corresponsabilidad parental, prevenir el acoso en los puestos de trabajo y crear ofertas de real valor, así busca Verónica incentivar la reinserción femenina en el mundo asalariado. Por más y mejores puestos de trabajo. Por Carolina Vodanovic G./ Fotografías Andrea Barceló A. POR LA PARIDAD Verónica Campino Vicepresidenta y cofundadora Fundación Chile Mujeres F ue parte de una generación univer- sitaria donde predominaron las mu- jeres. Recién salidas de Ingeniería Comercial en la PUC y empoderadas, optaron a buenos puestos de trabajo “porque estábamos seguras de que el mundo iba a cambiar con nosotras”. Y así fue… hasta el día en que nacieron sus trillizas y su jefe en Forestal del Sur —a quien recuerda con mucho cariño— le preguntó si seguiría trabajando desde la casa. Al año, y con el nacimiento de su cuarto hijo, se le complicó aún más, “tampoco fui muy creativa, porque nunca pensé en pactar buenas condiciones de trabajo que me permitieran, por ejemplo, trabajar a distancia”. Pasaron los años, sus niños crecieron, y Verónica se dio cuenta de que “no solo había perdido mi independencia económica, sino que además en- tendí lo poco valorado que era el cuidado de los hijos. Investigué, me metí a Facebook y me percaté que no sólo me pasaba a mí, y que temas como la adaptabilidad, la flexibilidad y el trabajo a distancia eran cosas que buscábamos como sociedad. Está- bamos en un escenario donde la mujer estaba in- tentando volver a trabajar, pero todo el resto seguía exactamente igual, sin duda un equilibrio inestable; nadie se estaba dando cuenta de lo que pasaba”. Entonces conoció a Francisca Jünemann, su socia, y el 2015 crearon Chile Mujeres, una fundación que aboga por la mujer común y corriente y que busca fortalecer su participación en el mundo la- boral. “Cuando me preguntan por qué tengo tanta convicción, es porque esto partió de una cosa muy personal, lo viví, nadie me lo tiene que contar”. Hoy Verónica es miembro del círculo de innova- ción de Icare, consejera USEC, directora en Ma- deras 21 y miembro del consejo consultivo de la sociedad civil CMF. ¿Cuál dirías que es el rol que le compete a la mu- jer en esta sociedad? Creo que es crucial. Sabemos –pero lo tomamos poco en serio– que somos la mitad de la pobla- ción mundial; nos hacemos cargo de la casa, de la familia, de las cosas que pueden sostener una economía, sin embargo, hemos sido segregadas de los espacios de decisión sistemáticamente. Por darte un ejemplo, cuando se creó el sistema de ahorro provisional, ¿cómo nadie planteó que menos del 40% de las mujeres en nuestro país tiene acceso a un trabajo remunerado? En un sis- tema de capitalización individual, tener un ingre- so es condición mínima para optar a la pensión. Era evidente entonces que un porcentaje impor- tante de mujeres -y de la población- no iba a tener acceso a pensión alguna por dedicarse a labores no remuneradas... Esto demuestra que cuando no tienes todas las vivencias sobre la mesa, se generan grandes problemas. Fue por lo mismo que, desde que se planteó la discusión, en la fundación estuvieron a favor de la paridad, “desde el día uno nos pusimos a favor,
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