TELL VINA ENERO 2019

Una de las mejores cosas que uno puede hacer como surfista es practicar la visualización, es decir, surfear olas en la mente, tratar de adelantar las situaciones que uno puede pasar durante una competencia para saber cómo reaccionar”. 38 tell. cl UN SALTO OLÍMPICO El surf ha dado un salto cualitativo con el nom- bramiento como deporte olímpico. Tokio 2020 entregará, por primera vez, medallas de oro, plata y bronce en damas y varones a deportistas de esta disciplina, y Manuel mira con entusiasmo la cita planetaria. ¿Qué te parece que el deporte que practicas hace casi dieciocho años obtenga el estatus olímpico? Es histórico. El presidente de la ISA, Fernando Aguerre, viene peleando hace muchos años por- que el deporte sea olímpico y, como él dice, ya estamos en esa ola. Es algo que hace crecer el deporte. Lo hace ver como un deporte mucho más profesional de lo que se veía antes. Es una suerte que haya pasado esto en mi generación. Se nota también que los gobiernos están apoyando el de- porte. Es una señal positiva que el Comité Olímpico de Chile haya sido uno de los primeros organismos en el mundo en reconocer a su Federación de Surf como deporte olímpico. Pero aún falta mucho más por trabajar. Como dice Selman, el surf está ganando cada vez más protagonismo en la agenda deportiva. Este año debuta también en los Juegos Panamericanos de Lima. En varones representará al país Guiller- mo Satt y en damas lo hará la pichilemina Jessica Anderson. Ambos se ganaron los pasajes en los panamericanos de la especialidad, que se realizó en diciembre pasado en Punta Rocas, Perú, el mis- mo campeonato que obtuvo Manuel en 2016. ¿Cuál es la alternativa más probable para que es- tés en Tokio 2020? Sería a través de un buen resultado en el Mundial ISA, que se realizará en Tokio, poco antes de co- menzar los Juegos Olímpicos. En los últimos mun- diales me ha ido bien y espero repetir la actuación para estar en las olimpiadas. A esa altura los repre- sentantes de las potencias mundiales ya estarán clasificados, así que habrá más chances de llegar a los JJ.OO . Todo se resolverá el 2020. SANGRE CHILENA, CORAZÓN DOMINICANO Si bien Manuel nació frente a la fría costa del Pacífico Sur, su pasión por el surf se forjó en el Mar Caribe. Siendo un niño sus padres se mudaron a República Dominicana y la maestría sobre la tabla la tra- bajó en Cabarete, un poblado turístico ubicado en el norte de la isla, en la provincia de Puerto Plata, y famoso por la práctica del kitesurf. “Allá es donde aprendí a surfear y donde vive mi familia, confiesa Manuel. Mi sangre es chilena, pero mi corazón siempre está en Re- pública Dominicana. Es un lugar que amo”. Y ese amor por la isla desemboca, inevitablemente, en amor por el surf. Manuel Selman es una persona que vive por su deporte y los cánones que lo rigen parecen distintos a la de cualquier mortal: “Una de las mejores cosas que uno puede hacer como surfista es practicar la visualización, es decir, surfear olas en la mente, tratar de adelantar las situaciones que uno puede pasar durante una competencia para saber cómo reaccionar”. ¿Lo dices por lo impredecible que puede ser el océano? Por supuesto. Cada ola es diferente. Hay un alto grado de impro- visación y uno puede pasar por distintas situaciones en los veinte minutos que dura un heat. Hay que tener lamente en blanco y tratar de estar positivo. El surf es ochenta por ciento mental y veinte por ciento físico. Si te sale la ola y no sabes qué hacer, vas a perder.

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