TELL Rancagua Julio/Agosto 2018

69 tell .cl Oscar Muñoz Está convencido de que el vidrio no es basura, sino una oportunidad de generar nuevos productos, ayudar a los recicladores de base y financiar campañas sociales que hagan aportes concretos. Se ha propuesto que cada vaso del mundo, sea de una botella. Para eso falta mucho, pero ganas de lograrlo, sobran. Por María Jesús Sáinz N. / Fotografías Andrea Barceló A fundador de Green Glass NO MÁS Basura E n Chile se producen cerca de cuatro millones de botellas al día, pero solo el diez por ciento llega a ser reciclada. Es demasiado el vidrio que termina en vertederos, contaminando. De ahí la lucha en la que Oscar Muñoz, fundador de Green Glass, ha estado por casi diez años. Básicamente, el negocio consiste en comprar botellas en los centros de reciclaje que benefician a los recolectores más vulnerables de Santiago y convertirlos en vasos con diseños que se puedan comercializar. Lo hacen a través de la página web (www.greenglass.cl ) o en la tienda del Drugstore en Providencia, pero también tienen una línea de comercialización para hoteles y restaurantes, y otra de regalos corporativos. La idea parece genial y de hecho lo es, pero sus inicios no fueron fáciles, ni mucho menos rodeado de personas que creyeran en él. Ha sido más bien un emprendimiento nacido de una necesidad económica y una enorme convicción personal de hacer un aporte al planeta. LOS INICIOS Todo comenzó cuando un amigo le pidió que le cortara una botella para hacerse un vaso. Aunque en realidad empezó un poco antes, cuando era apenas un niño y sus padres, que hacen artesanía con vitrofusión, le enseñaron a cortar y pulir vidrios. El asunto es que Oscar Muñoz vio en ese primer vaso, cortado para un amigo, una oportunidad de negocio.

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