TELL NORTE JULIO 2019
27 tell. cl que ese aporte es valioso, sentir que la tierra es un ser vivo y, en eso, en Chile, estamos muy atrasados. ¿Qué acciones han realizado a través de la fundación para cam- biar este paradigma? Hemos trabajado en una serie de programas de intervención en materia de transferencia de ecología emocional para personas rezagadas social y geográficamente, entre ellos, realizamos un proyecto con los internos de la cárcel de Huachalalume, en Coquimbo. Primero trabajamos con un grupo de quince reos de la comunidad evangélica, con quienes desarrollamos un pequeño huerto para vincularlos y encantarlos con la tierra, dando además alternativas laborales a futuro. Este año, hicimos un taller con internos de la comunidad de reinserción social y de rehabilitación de drogas, con quienes logramos hacer almácigos, composteras y varias jardineras con diferentes hortalizas y hierbas medicinales, en un espacio que se transformó en un lugar de encuentro. Trabajar con los internos fue una experiencia maravillosa, porque lograron conectarse con emociones a las que no están acostumbrados. Recuerdo que en una ocasión, uno de los internos comenzó a mover la tierra con su pie y muy emocionado comentó “hace ocho años que no hacía esto”. DESAFÍO A TREINTA AÑOS Renovar la biblioteca de la cárcel de Huachalalume fue otra de las acciones de Apachita. María Isabel realizó una intensa campaña, en la que logró recabar más de mil libros, entre ellos dos, que la propia Isabel Allende envió desde California, Estados Unidos. Entiendo que también ha generado un vínculo importante con la Biblioteca Regional Gabriela Mistral El lanzamiento de nuestra fundación fue precisamente en esta bi- blioteca porque es una señal clara del desafío educacional propues- to por Gabriela Mistral. Dentro de los programas que imparte esta biblioteca como centro cultural, en enero de este año realizamos un taller de horticultura orgánica para niños e hicimos una huerta en la Casa de las Palmeras, propiedad que perteneció a GabrielaMistral. Esto para mí tiene un significado muy especial, porque mi abuelo fue alumno de Gabriela, en 1908. ¿Proyectos para este año? Vincularnos con organizaciones sociales, entre ellas, juntas de ve- cinos y centros del adulto mayor para trabajar en áreas asociadas al bienestar, salud mental y habilidades interper- sonales. Trabajar de manera colaborativa con las comunas rezagadas de la región, posicionarnos en establecimientos educacionales, en empresas y en hospitales para generar terapias enfocadas en nuestro modelo. Y a partir de agosto, daremos ini- cio a un taller abierto de horticultura orgánica con un enfoque vincular y afectuoso con la naturaleza. ¿Orgullosame imagino de los logros y avances de la fundación? Después de treinta años de haber caminado por la Alameda con carteles verdes y haber participado en muchas campañas ambientales, esto ha sido como vestir un traje largo. Es una apuesta muy desafiante, nos encantaría que todos nos cono- cieran y que las autoridades pusieran un poco de atención en que la situación ambiental es crítica a nivel mundial. Nosotros estamos trabajando para treinta años más, ese es el gran desafío. El objetivo de la terapia hortícola no es solo cultivar o producir, por ejemplo, una lechuga, sino todo el proceso terapéutico que esto conlleva”. T
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