Norte julio 2018

45 tell. cl poeta El día antes de someterse a una compleja operación que la tiene luchando contra un agresivo cáncer, lanzó su poemario Lienzo de Verónica . Su espíritu sensible y aguerrido a la vez, la llevaron a reflejar todo este difícil proceso en una serie de poemas que serán publicados durante este año y, como si fuera poco, la exdirectora del Liceo Gregorio Cordovez está próxima a lanzar su nuevo libro de narrativa Un ángel para mi abuela . Reconocida y premiada, Oriana jamás abandona su pluma. Por Verónica Ramos B. / Fotografía Francisco Díaz U. Oriana Mondaca Rivera C uando era pequeña y juntaba algodedinero, corríaal quiosco de su barrio y se compraba libros de la Editorial Quimantú, en vez de golosinas. Motivada por su madre, descubrió el mundo de la poesía y con una memoria envidiable comenzó a declamar e hizo de esto una afición. Tanto así que durante una visita del expresidente Eduardo Frei Montalva a la región, fue elegida por su colegio para recitar el extenso poema “La maestra rural”. En 1971, cuando se inaugura el Museo Gabriela Mistral de Vicuña, es Oriana Mondaca la única alumna que declama un poema mistraliano, en el acto inaugural. Sus apariciones públicas la llevaron a crear una mágica relación con la elite literaria de la zona. Roberto Flores, Luis Abner, Silvia Villanueva se peleaban entre ellos para que Oriana, con tan solo diez años, recitara sus poemas. En paralelo, Oriana Mondaca (59) se enamoró del radioteatro y todos los días, después de salir del colegio, se iba corriendo a la radio Occidente para participar en el programa Los duendes del mundo infantil , dirigido por René Ducros. “Tenía ocho años en ese entonces y junto a otros ni- ños, elegíamos un personaje y empezábamos a leer el libreto. A mí me encantaba, incluso a los catorce años tuve mi propio programa radial de literatura”, recuerda la poeta. COTIDIANO Y TERRENAL Al ingresar, a fines de los años setenta, a la en- tonces Universidad de Chile de La Serena para estudiar la carrera de Profesora de Estado en Castellano, Oriana forma parte de un taller de literatura. “Siempre tuve mucho pudor de leer mis escritos personales y si bien gano varios con- cursos literarios a nivel universitario, sigomuy ca- lladita y continúo declamando principalmente a Gabriela Mistral. Me introduje en su mundo para investigarla y estudiarla, incluso hice mi tesis de grado sobre ella”, comenta. ¿En quémomento te atreves a dar a conocer tus escritos? Hace más de veinte años me lancé a la vida y no solo con mis poemas, sino además con mis cuentos. La narrativa y la lírica van muy de la mano. ¿Ese pudor del que hablas es porque tus escri- tos reflejan vivencias personales? La poesía refleja mucho de uno mismo, pero pasa también que el círculo literario de esta zona es bastante crítico. En algúnmomentome impor- tó la percepción de los escritores y eso me obligó a ser más cuidadosa. Son etapas que tienen re- lación con la madurez. El 2017 publicas el libro Lienzo de Verónica ¿que sentimientos te mueven en sus poemas? El hilo conductor es la nostalgia, pero no solo

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