TELL NORTE ENERO 2020
Ser campeón mundial es indescriptible. El momento más significativo que tuvimos como delegación fue cuando cantamos el himno nacional en la premiación”. me comentó que en su empresa querían activar un programa para reforzar la vida sana en sus trabajadores. Primero entré por un reemplazo y luego les dije a los encargados del complejo deportivo que yo era la persona indicada para hacerme cargo de todo el plan. Creyeron en mí y después incluso ellos como empresa me ayuda- ron cuando tenía que ir a competir, con pasajes y alojamientos, lo que hizo crecer mi carrera. Después de un tiempo, el dueño de un gimna- sio me comentó que necesitaban arrendarlo y ahí nació mi alma emprendedora y decidimos arrendar y administrar el lugar. Luego dimos otro pasito con un nuevo gimnasio donde traba- jamos con deportistas profesionales; se hacían diferentes clases, de karate, de fitness , de yoga, baile, clases para para niños, adultos, embara- zadas. Ahí decidimos llamarlo “Collao`s” con el objetivo de darle una mirada familiar. ¿Cómo llegas a tener esta academia Kyokushin que también es tu hogar? Hace unos años nos separamos con mi exesposa, Sol Romero, y me fui a vivir a una pieza. Un día mi hija, me dijo que quería vivir conmigo, lo que me sorprendió. Estaba contento, pero no la podía reci- bir en esa situación. Encontramos un departamen- to en el centro y tras un tiempo apareció la oportu- nidad de arrendar este lugar, que tiene el espacio suficiente para la academia y nuestro hogar. Respecto a las competencias, ¿cómo ha sido el apoyo del Estado contigo? No soy para nada una persona política, pero quiero destacar que estamos muy agradecidos con el CORE, pues hemos obtenido apoyo gra- cias a los Fondos Concursables con 2% en De- porte (FNDR). En otras oportunidades también hemos tenido el apoyo de la municipalidad. ¿Te consideras un líder? Creo que de alguna forma sí lo soy, porque motivo a los jóvenes a practicar este depor- te. Creo que mi ciudad me quiere bastante y por eso me siento muy contento. Sigo entre- nando a chicos que partieron conmigo desde pequeños y hoy ya son profesionales, kinesió- logos, sicólogos, dentistas. Siempre digo que tengo todo un listado de profesionales como alumnos y amigos y eso me satisface mucho. Conozco sus historias y soy parte de ellos tam- bién. Por ejemplo, hay profesionales que entra- ron a la universidad gracias a becas deporti- vas, así que también me siento parte de eso, aportando un granito de arena a esas vidas. El 2010 fui nombrado, a nivel nacional, como em- bajador nacional de Kyokshin y eso me genera una responsabilidad y un rol importante en el mundo de las artes marciales. Mi nombre den- tro del karate es Shishan que significa “gran maestro” y para llegar a eso hay que pasar por distintas etapas, hay que ganárselo. ¿Cómo fue la experiencia de llegar al mundial de Rusia y qué sentiste al ganar? Fue intensa y gratificante. Además de la compe- tencia, hay un compañerismo muy grande entre los competidores. A mí me ayudó un amigo de la selección española que me llevó los tiempos y me fue dirigiendo durante la pelea final, un encuentro muy duro. La emoción de ser cam- peón mundial es indescriptible. El momento más significativo que tuvimos como delegación fue cuando cantamos el himno nacional en la premiación. Cuando sonó la música y la bande- ra flameaba ante el respeto que demostraban todos, fue como protagonizar de una película que hasta ese momento solo veía a través de las pantallas. 29 tell. cl T
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