TELL CONCEPCION DICIEMBRE 2019
de veinte grados bajo cero, el hielo era muy grueso. En los bordes se resquebrajaba por la forma en que se suele expandir con los cambios de temperatura. Mientras yo exploraba sola otra área del lago (asustándome a ratos por los crujidos de la masa de hielo), dos integrantes del grupo cayeron por agujeros de hielo, uno de ellos fue Rodrigo. Se quebró cuatro costillas con el golpe contra un canto, pero ese día aún no lo sabíamos. Como estábamos en medio de la nada, no podíamos llevarlo a un doctor todavía. Esa tarde se quedó descansando en el lodge , mientras los demás retornamos a los lagos congelados para fotografiar el atardecer. Tras varias horas fotografiando regresamos entumidos a la van, pero esta no encendía y no teníamos cómo avisar al lodge que necesitábamos ayuda. Un vehículo de repuesto recién podría llegar en unas ocho horas desde Finlandia, pero con ese frío no resistiríamos más de dos. Después de bastante tiempo logramos comunicarnos con Rodrigo por wasap (con el teléfono de uno de los franceses) y él salió a buscar ayuda. Al día siguiente pasamos a un hospital camino a Noruega, donde confirmaron el pronóstico y definieron el tratamiento a seguir. Fue espectacular asomarnos a los fiordos noruegos al atardecer y ver el mar por primera vez después de tantos días allá. Era fascinante la combinación de montañas, mar, nieve y auroras”.
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