TELL CONCEPCION JUNIO 2019

70 tell. cl Somos una empresa que da trabajo regionalmente y queremos mantenernos así. Queremos que siga flameando la bandera de Popeye en nuestro querido puerto. Para eso tenemos que innovar y crear valor”. E n la mayoría de las casas, siempre ha habido un jabón Popeye, una marca y empresa arraigada en la memoria colectiva de los penquistas y que este año, al cumplir setenta años, se proyecta hacia un desarrollo sustentable y armonioso con el medio ambiente. Los primos Félix y Pablo Maritano, gerente general y gerente comercial de Popeye, respectivamente, pertenecen a la terce- ra generación de esta familia emprendedora, que llegó desde Turín a Talcahuano en 1890. En 1949, comenzó a operar esta fábrica de jabones para la ropa, fundada por Miguel Maritano Amedeo y su sobrino Miguel Maritano Moltedo, e instalada cer- ca de la ballenera Macaya, que proveía de la materia prima a las primeras barras de jabón. El nombre “Popeye” se lo puso el fundador Miguel Maritano Amedeo, quien después de un viaje conoció el famoso cómic, noble y fuerte, que comparaba con los marineros del puerto. Después de la grasa de ballena, los jabones se fabricaron con sebo de origen animal, y hace dos años, cambiaron a productos vegetales, específicamente de la palma, de bosques especial- mente plantados para esta explotación en Colombia y Ecuador. “El árbol se cosecha, no se corta. Es una fuente vegetal reno- vable, con certificación sustentable. Hemos evolucionado a lo vegetal”, señala Félix Maritano. Pero no es la primera vez que Popeye innova. En 1993, deci- dieron diferenciarse de su competencia, las grandes empre- sas transnacionales, creando un producto hipoalergénico y dermatológicamente testeado, especial para el cuidado de la piel. Así, fueron conocidos en todo Chile, como un detergente hipoalergénico. Otro factor que distingue a esta familia es su arraigo regional. En la década de los ochenta, la gerencia comercial se trasladó

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