TELL CONCEPCION FEBRERO 2019
34 tell. cl E l palmarés deportivo de Robinson Méndez no tiene com- paración. Durante diecinueve años se dedicó al tenis paralímpico con éxito pleno, convirtiéndose en el mayor ganador de esta disciplina en el país, algo que corrobo- ran sus veintisiete torneos ganados alrededor del mun- do, participación en cuatro Juegos Paralímpicos (Atenas 2004, Beijing 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016), y quince años número uno de Chile, en esta modalidad. Una vida que siempre estuvo marcada por el deporte, pues antes del accidente que a los doce años lo dejó en silla de ruedas, intentó ser futbolista. Entonces, jugaba en las series menores de Palestino, cuando una bala perdida lo dejó parapléjico, pero en ningún caso acabó con sus sueños de convertirse en un gran deportista. Después de ganarlo todo en el tenis, hace poco más de dos años Robinson Méndez decidió cambiar de deporte: el canotaje. Una etapa que lo encontró en la madurez como atleta, pero también con nuevos objetivos y dedicación especial a una especialidad en que, rápidamente, comenzó a cosechar logros, pero que lo llevó a radicarse en Concepción para entrenar en el CENDYR Náutico de San Pedro de la Paz. DECISIÓN ¿En qué momento se produjo para ti este cambio de deporte? El paso del tenis al canotaje fue exactamente en mis últimos Juegos Olímpicos, en Río 2016. Ya ve- nía pensando hace varios años la posibilidad de cambiar de deporte, no precisamente al canota- je, pero en Río lo conocí y me enamoré. La razón, sencillamente, fue porque en el tenis no se dividen las categorías por discapacidades, como en los otros deportes paralímpicos. Y, por ejemplo, en el canotaje hay tres categorías, compitiendo contra tipos que tienen similar discapacidad. En tenis no, es una categoría abierta, en la que si tienes una discapacidad en el tren inferior, puedes sentarte en una silla y competir. En ese sentido, estaba en desventaja, porque mis grupos musculares son escasos comparados con rivales que caminan con dificultad o tienen la amputación de un miembro inferior. Entonces, decidí cambiarme. Y en dos años y medio soy campeón panamericano y sud- americano de canotaje. ¿Desde dónde partiste en el canotaje? Llegué con nada. Porque al cambiarme de deporte renuncié a todos los beneficios que tenía, del go- bierno, becas, sueldo. Entonces, era una apues- ta. En el camino pude lograr otro de mis sueños, que era ser parte de Colo Colo, club que ahora me patrocina, por lo que me pasa dinero para poder competir; así como el Comité Olímpico, que tam- bién me apoya. ¿Ayudó haber competido previamente al más alto nivel? Ya tenía un cincuenta por ciento a mi favor por el hecho de haber practicado toda mi vida, sobre todo en lo sicológico. La constancia del deporte Al tenis le debo mucho, porque me ayudó a cumplir mi sueño, que era representar a Chile. Lo que tanto anhelaba cuando era futbolista de niño, pero lamentablemente el accidente me dejó en silla de ruedas”.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDQ4NTc0