TELL CONCEPCION ENERO 2020
simples que minimizan mucho los daños y la responsabilidad que muchas veces puede recaer en la empresa o en su gerente general. A partir de este tema es que conduces actualmente el programa de televisión Derecho al futuro, ¿cómo surgió eso? La ciberseguridad combina la propiedad intelectual, derecho a nuevas tecnologías y derecho penal, que son los tres temas que más me apasionan y que confluyen en la ciberseguridad. En 2017, organicé un seminario en la Facultad de Derecho, y a una persona del canal TVU que estuvo presente le pareció interesante para desarrollar un programa. Yo nunca había hecho televisión y me pareció un desafío entretenido y lo armamos, al principio casi con puro empeño. Con el tiempo se ha transformado en un divertimento; permitirme algo que nunca en la vida me hubiese imaginado hacer por pudor o por los clásicos límites que sobre todo las mujeres nos autoimponemos de no sentirnos tan capaces como se requiere. ¿Cómo les ha ido? Ha sido muy interesante. Ya vamos en la segunda temporada y he podido conversar con personas muy diversas y de temas variados, obviamente dentro del área. Así, por ejemplo, hemos tenido de invitados desde la seremi de la mujer, hasta expertos en cibercrimen y ciberseguridad, y hemos tratado temas como ciberbullying , los delitos informáticos, transformación digital, e incluso temas más sociales que tienen que ver con el presente y futuro del país, como los alcances de una nueva constitución, uso de big data en resolución de conflictos sociales, entre otros. A raíz de tu trabajo en esta materia recibiste un premio recientemente, ¿de qué se trata? Es un reconocimiento que otorga la Alianza Chilena de Ciberseguridad, una instancia en la que se unen el ámbito público, el privado y la academia para promover la ciberseguridad en Chile y en la región. Ellos me nominaron en conjunto con otras veintisiete mujeres destacadas de distintas disciplinas, a quienes nos reconocieron en una ceremonia en la Cámara de Comercio de Santiago. Fue un gran honor, pero también lo veo como una responsabilidad, que en mi opinión consiste en congregar a más mujeres en este tipo de disciplinas, en que solo el doce por ciento, aproximadamente, son congéneres. Al final, todo se trata de atreverse, de dar el salto, poner todo nuestro sacrificio y trabajo destinado a cumplir las metas y ya está. No hay otra receta para el éxito. Entre todas tus actividades, ¿cuál consideras tu mayor logro? Es difícil elegir porque he hecho cosas muy distintas. Sin embargo, creo que donde alcanzo mayor satisfacción es en la docencia, y digo docencia y no “hacer clases” porque creo que son cosas distintas. Agradezco tener la posibilidad de influir positivamente en personas que se están formando. Cuando se es alumno, en general, se posee poca conciencia de que es necesario estudiar no solo por aprobar, sino porque el estudio es una herramienta que nos permite llegar al conocimiento para construirnos como profesionales capaces, y así tener herramientas para surgir. Mi objetivo, más que “pasar materia”, es hacer que los alumnos internalicen eso y se valoren con las capacidades que pocas veces reconocen tener. Cuando se ven en esa dimensión, ya no es necesario catetearlos para estudiar, ellos me piden material de estudio optativo. Eso me alegra el alma. Mi objetivo, más que “pasar materia”, es hacer que los alumnos se valoren con las capacidades que pocas veces reconocen tener”. T 23 tell. cl
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